El alcalde espera que la Xunta permita hacer mejoras apoyándolas en el nuevo documento Constituye un nuevo paso en la historia restauradora de este emblemático monumento
28 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Era un documento esperado para uno de los grandes monumentos de nuestra provincia. El Ayuntamiento de Castro Caldelas acaba de recibir el Plan Director del Castillo, documento encargado a la firma Mendizábal y Recuna, que marca las pautas a seguir en la conservación de esta mole grisácea que de una forma imponente marca el paisaje del caserío de la villa. ?Toda acción en la mejora del conjunto de la fortaleza tiene que someterse a este plan, que además de promover la conservacióny la restauración, ayuda a convertir el castillo en un centro de visitantes que podrán comprender desde aquí el mundo de las fortalezas medievales gallegas. La recepción de este documento general en la villa es, según el alcalde, Eladio Osorio, «un apoio. Agora depende do acollemento que faga a Xunta para levar a cabo as obras porque por cada iniciativa que tiñamos nola botaban abaixo por non ter un plan director. É unha cousa boa porque todas as actuacións a facer deberán ir axeitadas ao que di este proxecto».?El castillo fue declarado monumento histórico artístico un 22 de abril de 1949.El 14 de julio de 1992 la Fundación Casa de Alba entregó el monumento al Ayuntamiento de Castro Caldelas para su aprovechamiento como espacio cultural de usos múltiples Las normas de planeamiento urbanístico del 16 de junio de 1987 provocaron la redacción del Plan Especial de Protección e Ordenación do Conxunto Histórico Artístico do Concello de Castro Caldelas, aprobado el 17 de noviembre de 1994. ?En 1999 fue redactado el Plan Piloto del Castillo de Castro Caldelas y un año antes la Xunta declaró el conjunto histórico caldelao como Bien de Interés Cultural. Las restauraciones se sucedieron desde 1973, en 1983 y en los noventa llegaron las excavaciones de urgencia con hallazgos como vidrio derretido a 1.200 grados en un incendio en plena invasión francesa, bolas de piedra lanzadas contra la torre en la Revolución Irmandiña; huesos, monedas y piezas de bronce A mediados de la pasada década llegó la escuela taller que restauró la tulla y en el 2001 se eliminaron las barreras arquitectónicas. Desde entonces hubo otras mejoras amparadas en el Plan Leader II. Esta gran fortaleza adquirió un aspecto palaciego desde el siglo XVI.