El afectado declaró en la vista que su jefe le cacheó el día de la huelga general del 2002 El abogado de la empresa explicó que desconocían la filiación del trabajador
02 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?n trabajador de la delegación de la Mutua Gallega en Lugo, Germán Alonso Veiga, presentó una demanda en el Juzgado de lo Social número 3 de Lugo solicitando que declarase nulo el despido de que fue objeto por estimar que se produjo una «violación del derecho sindical» y también del «derecho a la dignidad de los trabajadores». La vista tuvo lugar ayer en dicho juzgado y se prolongó por espacio de cinco horas. El empleado considera que, entre otras razones, le despidieron por presentarse como candidato a delegado sindical por Comisiones Obreras. Además relató que, presuntamente, fue objeto de acoso laboral por parte del delegado en Lugo de la empresa quien, según dijo, llegó a cachearle el día de la huelga general del 20 de junio del año 2002. Germán Alonso Veiga recibió la carta de despido el pasado 6 de junio. En la misma, la empresa reconoce la improcedencia de su decisión e informaba al trabajador de que depositó en el juzgado de lo social la cantidad de 9.306 euros que le correspondían en concepto de indemnización. En su declaración, el empleado relató diversos comportamientos que considera como acoso de tipo laboral. «El triángulo de fuego» El trabajador dijo que el delegado de la mutua, Jesús Núñez Calvo, no le permitió a él y a otros tres compañeros ir a unas jornadas a Santiago «porque, según él somos el grupo que formamos el triángulo de fuego». En una encuesta de carácter interno hizo referencia a que era objeto de acoso moral y hostigamiento pero la coordinadora de servicios le pidió que suavizase los términos. Lo hizo escribiendo que en la empresa había malas condiciones psicosociales. El supuesto acoso, dijo, se agravó cuando se avecinaron las elecciones sindicales. Recordó, además, que el delegado le llamó vago públicamente «en multitud de ocasiones» y, además «me comentó que si dependiera de él a algunos no les pondría sueldo». Germán Alonso también dijo que su jefe ordenaba que le atrasasen los pagos de las dietas y que le prohibió a una empleada que «tomase café conmigo». En cuanto al cacheo explicó que lo puso en conocimiento del director de la mutua y que no emprendió otro tipo de acciones, «pero no lo descarto». En el juicio, además del delegado en Lugo de Mutua Gallega, declaró el director gerente, Vicente Prado Caridad. El letrado de Comisiones, que defendió al trabajador, incorporó como prueba una grabación en la que éste decía que, para justificar el despido, «algo hay que poner, como por ejemplo, disminución de rendimiento». Luis Lamas, el abogado de la empresa destacó que ésta desconocía la filiación del trabajador y que pretendía presentarse a las elecciones sindicales, razón por la que no se le conculcó ningún derecho, según explicó. Comentó, a su vez, que el despido se produjo por una mala relación laboral con la empresa. Según este letrado, el delegado de Mutua Gallega en Lugo no llevó a cabo ningún comportamiento que supusiese acoso laboral y negó todas las acusaciones efectuadas por el trabajador. «El director se quejó -dijo- de la mala praxis en el trabajo». Por lo que respecta al cacheo, destacó que se trataba de una falsedad y resaltó el «silencio clamoroso del afectado hasta ahora». En su intervención, Luis Lamas también dijo que el trabajador tenía «incumplimientos graves en su puesto de trabajo» y en tal sentido recordó que, como técnico que era, no hacía mediciones de ruidos ni informaba. El responsable en Lugo de CC.?OO., Anselmo Sampedro, que acudió a la vista, dijo que apoyaba al trabajador pero que no hacía declaraciones.