Reportaje | Homenaje a un colegio desaparecido Los antiguos alumnos y profesores de una academia de Monforte cerrada en los años setenta se reunieron por primera vez con la idea de hacerlo de nuevo en el futuro
14 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?erca de ciento setenta personas participaron el pasado viernes en Monforte por primera vez en un encuentro que pretende convertirse en una celebración anual y cuyo objetivo fue el de reunir a los antiguos profesores y alumnos de uno de los centros privados de enseñanza que existieron en el municipio en la segunda mitad del siglo pasado, la academia Balmes, desaparecida a comienzos los años setenta tras varias décadas de actividad. La academia desarrolló su labor educativa en un edificio de la calle del Conde cuyo espacio ha sido ocupado actualmente por el hotel Ribeira Sacra. La reunión, celebrada en el parador de San Vicente do Pino, reunió a algunos de los profesores que impartieron clases en este colegio, como Delia Varela, Herminia Rodríguez Moure, Olga Martínez, Matilde García, José Mourelle y José Carlos Rajo, entre otros. No pudo asistir, por motivos de salud, uno de los más conocidos, el poeta Manuel María, quien durante un tiempo ejerció la docencia en la antigua academia. El acto sirvió para homenajear al profesor Julián García Díaz, director de este centro, fallecido en 1975, y a otros maestros ya desaparecidos que dieron clases en sus aulas, como Manuel Naveira. Rememoraciones Entre los antiguos alumnos que participaron en el encuentro figuraban numerosos monfortinos, buena parte de los cuales llevan largos años residiendo lejos de la ciudad. Tres de ellos, -el escritor Lois Diéguez, el profesor Carlos Vila y el abogado Pedro Guitián- tomaron la palabra para rememorar la historia de la academia y para proponer que este encuentro se repita en años sucesivos, una idea que fue bien recibida por los asistentes. El año próximo, por tanto, es muy posible que la cita se renueve. La academia Balmes es un ejemplo representativo de la importancia que tuvieron los pequeños centros privados para la educación de los monfortinos antes de que la ciudad contase por primera vez con con un instituto de enseñanza media.