Tiempo de reuniones y apaños

La Voz

LEMOS

ROI FERNÁNDEZ | ALBERTO LÓPEZ

Terra adentro Una cena reunió en el parador de turismo a alumnos de la academia Balmes. Los mandatarios de Monforte, Taboada y Portomarín departieron en Chantada

13 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Varias generaciones de monfortinos, unidas por el hecho de haber pasado por la desaparecida academia Balmes , se reunieron ayer en el Parador de Turismo para compartir mesa y mantel, y de paso un montón de vivencias y recuerdos. Al mismo tiempo, rindieron homenaje póstumo al director de la academia, Julián García , que incorporó al centro a profesores de la talla del también desaparecido Tomás Vázquez y del poeta Manuel María . El escritor Lois Diéguez fue uno de los alumnos que pasaron por las aulas de la Balmes. ?l alcalde de Monforte, el nacionalista Severino Rodríguez , parece entenderse mejor con sus homólogos del Miño que con otros más cercanos. Así de distendido conversaba el pasado jueves con los mandatarios de Taboada, José Ramos Ledo , y Portomarín, Eloy Rodríguez , ambos del PP, antes de la charla que impartió en el hotel Mogay el secretario general del Ministerio de Agricultura, Fernando Moraleda . A tenor de la imagen Eloy Rodríguez se lo pasó en grande. Más serios estaban algunos de los vocales de Ribeira Sacra que plantearon una moción de confianza al presidente, José Manuel Rodríguez . La cosa está parada y se acercan las vendimias. Y con su proximidad, ya se sabe, aumentan los nervios, Lo que no pasa en todo el año, pasa en agosto. El responsable de tráfico manda que se pinten los pasos de peatones, el de jardines da orden de adecentar cada mañana el Parque dos Condes... La consigna es que los visitantes se lleven una buena imagen de nosotros. No vayan a pensar que por vivir en provincias somos unos brutos. Así las cosas, el concejal de obras de Monforte, Xosé Manuel Pavón , no se duerme. Desde hace días, gracias a su interés el santuario del Campo de la Virgen , en la subida a San Vicente, luce un aspecto más acorde con el respeto que merece la patrona de la ciudad. La antigua barandilla, muy deteriorada, fue sustituida por otra más vistosa. Ya podía ser agosto todo el año.