Una pequeña bodega de A Teixeira triunfa con su primer vino en la cata de la Xunta

Luis Díaz
Luis Díaz MONFORTE

LEMOS

14 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Hubo sorpresa. Y mayúscula. Solaina, marca de una familia de cosecheros de A Teixeira que elaboró en la cosecha del 2003 por vez primera dentro de la denominación de origen, fue el mejor tinto de la Ribeira Sacra en la Cata dos Viños de Galicia. La bodega apenas produce 8.000 litros, a partir de viñedos propios repartidos por Cristosende, una de las laderas mejor orientadas de la ribera ourensana del Sil. Para elaborar este tinto han recuperado las viñas más cercanas al río, donde las dificultades para trabajar tienen como contrapartida el grado abundante, la madurez y la estructura con la que se alcanzan este tipo de distinciones. El segundo mejor vino de Ribeira Sacra fue Don Pío, otro tinto con mucho carácter procedente de tierras ourensanas. Está elaborado por un cosechero de Trives que tiene sus viñas en los prometedores terruños del Bibei. Cruceiro, de la bodega de Ramón Marcos Fernández, en Vilachá de Doade, completa el cuadro de honor de la denominación. No hay enemigo pequeño y en Valdeorras se han encargado de demostrarlo este año en la cata que organiza la Consellería de Política Agroalimentaria. Oscurecida por el despegue de Ribeira Sacra, la denominación ourensana recupera terreno en la cosecha del 2003, que ha dejado niveles de maduración poco habituales. O Casal, una bodega de Rubiá, consiguió el premio al mejor tinto de Galicia, que se concede por vez primera en este concurso. Para ello, se tomaron en consideración las mejores puntuaciones medias de los catadores en la final de cada una de las denominaciones. O Ribeiro confirmó los espectaculares avances de los últimos años al obtener el premio al mejor blanco de Galicia. El vino con el que Adegas Docampo ganó la última cata de la feria de Ribadavia arrasó también en Santiago. La Cata dos Viños de Galicia fue movida para Rías Baixas. Una pequeña pero prometedora bodega de Tomiño, Aldea da Torre, se llevó los dos primeros premios con un albariño monovarietal (Gan Novás) y una mezcla de esta variedad con caíño y loureiro (Señorío da Torre). O Salnés ni siquiera se llevó el tercero, que fue para el vino Gudián, elaborado en la zona del Ulla. Por tierras del albariño, al igual que en la Ribeira Sacra toca jornada de reflexión.