LA TRIBUNA | O |
14 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.A VECES es mejor no hacer obras que hacerlas mal. Un ejemplo es el campo de A Pinguela. Tanto se pregonó que era uno de los mejores de Galicia y después de lo que estamos viendo, ya se empezó mal en el tema de la orientación. No sé en que cabeza cabe orientar la tribuna tal y como está. Parece que quién lo ideó apenas tenía conocimientos de climatología ni sabía donde estaban los puntos cardinales. Resulta que en verano es imposible poder ver un partido, porque el sol te lo impide, ya que te ciega la vista; y en invierno, cuando llueve, llegas a casa duchado. Así, no me extraña que la gente no vaya al fútbol, con lo que supone de perjuicio para el club. Algún aficionado incluso apostaba por volver a jugar en el Luis Bodegas. Tantos millones gastados y el campo de A Pinguela no reúne las condiciones, incluso en el propio terreno de juego, que en invierno drena bastante mal. Esperamos, que aunque no es competencia de las autoridades municipales, sobre todo por el montante de la inversión, éstas se pongan manos a la obra y solucionen con una bisera el problema de la tribuna. Antes de hacer mal las obras, mejor ni empezarlas.