Reportaje | Seguridad en el Año Xacobeo La Guardia Civil pone en marcha en Sarria un plan de vigilancia ecuestre para la principal vía lucense de peregrinaciones que durará todo el verano
29 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.? partir de mañana, a los peregrinos que recorren el Camino Francés lucense se les hará familiar la estampa de los guardias civiles a caballo que vigilarán la ruta durante los meses de verano. Ayer llegaron a Sarria ocho monturas del Escuadrón de Caballería de Valdemoro, que otros tantos agentes de la Benemérita emplearán para patrullar el Camino desde O Cebreiro hasta Palas de Rei. Los caballos han sido alojados en lasa naves del mercado ganadero, donde reposaron y se alimentaron a fin de prepararse para su primera jornada. Las patrullas montadas saldrán cada día de Sarria para recorrer tramos de unos treinta kilómetros. Los jinetes y sus caballos contarán con el apoyo de un camión que los trasladará al punto de inicio del tramo que les corresponda vigilar en cada ocasión. La experiencia no es nueva, puesto que en el anterior Xacobeo, el de 1999, ya hubo vigilancia ecuestre en el Camino Francés, aunque en aquella ocasión la base de operaciones estuvo en Portomarín. El uso de caballos se considera especialmente adecuado para esta tarea. Las monturas permiten acceder con facilidad a todos los rincones de la ruta de los peregrinos, que en muchas zonas discurre por plácidos caminos rurales, sin causar la menor alteración en el ambiente de paz y sosiego que se supone debe reinar en el Camino de Santiago. Evidentemente, para los caminantes no sería lo mismo si los agentes recorriesen determinados tramos en automóvil o en motocicleta. «Los caballos dan una imagen que contribuye mucho a la atmósfera de tranquilidad y a la promoción del Camino», apuntan a este respecto los responsables de la Guardia Civil de Sarria. El plan de vigilancia se extenderá a los diversos ramales del Camino Francés existentes en la provincia y portanto, las patrullas recorrerán por igual las dos vías en que se divide la ruta a partir de Triacastela, el camino de San Xil al norte y el de Samos al sur. Los jinetes y a sus caballos tienen muchos kilómetros por andar y muchos peregrinos con los que cruzarse, ya que el patrullaje diario se mantendrá hasta el 15 de septiembre.