Elecciones para cumplir, y sin gancho

Xavier Lombardero LUGO

LEMOS

Reportaje | Unos comicios marcados por la abstención En España ha ganado las elecciones el PSOE y en Lugo el PP. Los populares remontan hasta recuperar la hegemonía en votos en la capital. El PSOE sigue fuerte, y el BNG continúa débil

14 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Los ciudadanos están pidiendo las vacaciones y después de las fuertes emociones de las últimas generales, no andan para muchos comicios. Las calles del centro de Lugo lo decían todo el domingo. La procesión del Corpus llevaba también muy poca gente y más bien eran las personas mayores las que planificaron la mañana para atender sus compromisos políticos y religiosos. Una señora no muy informada sobre la consulta europea acudió a una mesa pidiendo «votar onde vote Fraga» y otra un tanto contrariada con la votación también expresó su escepticismo con un «para o que me queda...». «Hai que cumplir», era una de las frases favoritas en torno a las urnas entre los simpatizantes del Partido Popular. Y así el PP fue recuperando la hegemonía en el voto en la capital hasta conseguir sumar 16.155 votos, el 44,8% de los sufragios, mientras el PSOE se quedaba en los 14.474 (el 40,16%). Los socialistas, que el 14-M adelantaron por primera vez a la derecha al lograr 25.425 votos (43,43%) mientras el PP recibía 24.779 (42,33%), se queda lejos del récord histórico que logró López Orozco en las municipales, donde alcanzó el 51,36% de los votos mientras la candidatura que encabezaba López Besteiro no pasaba del 33%. El PP de Lugo no recuperó el ambiente de fiesta en Los Robles vivido en las autonómicas del 2001 (y que tan malos presagios trajo) pero el domingo logró un importante respiro, e inyección de moral, al remontar la debacle iniciada en las municipales. Los populares, que tienen mayoría absoluta en la provincia pero perderían frente a PSOE y BNG en la ciudad, el domingo lo analizaron, a nivel cúpula (sin bases) en Ramón Montenegro. En torno al presidente provincial estaban Xosé Manuel Barreiro, García Díez, Francisco Cacharro, José Luis Iravedra, Pilar Estévez, o el diputado Ramón Carballo. Barreiro ya reconocía poco después de depositar su voto en Lamas de Prado que los comicios suponían un test para el partido. Tras conocer los resultados, los mil votos por encima del PSOE en la capital, eran un bálsamo, y destacaba el haber ganado en municipios que controlan nacionalistas y socialistas, como Viveiro, Ribadeo o Monforte. Que el lucense Daniel Varela haya conseguido (contra muchos pronósticos en contra) conservar la plaza en Europa, redondeaba un día marcado por la abstención, un sol espléndido y la soledad de unas elecciones que, a pesar de todo, siguen sin gancho. Los capitalinos de regreso que al filo del cierre de las urnas trataban de llegar a votar a los colegios electorales, lo decían todo: lo dejaron para última hora. Si llegaban, llegaban, y si no, también. Las cifras de participación a primera hora de la tarde ya eran un mal poema: un 22,50 en Lugo, y sólo en O Valadouro se apuraban más a votar que en 1999. En el segundo avance de participación aparecían datos como el de Castroverde, con tan sólo un 29,72% de sufragios depositados (en las anteriores, el 67,26% de votantes) en línea con lo que pasaba también en A Fonsagrada o As Nogais. Como contraste, Friol, que contabilizaba el 50,05% de los votos posibles. En Guntín contaba los votos el propio alcalde, Jesús Carreira, que le tocó ser presidente de mesa. Quizás el socialista más madrugador, para dar ejemplo y porque tenía que irse rápidamente a Madrid, fue José Blanco, que apareció en Fingoi acompañado de Orozco y tuvo que aguardar unos momentos para votar. El PSOE deberá apretar en la provincia en las autonómicas pues el 37% de los votos podrían dar la mayoría con el BNG, pero el 35% difícilmente servirá. Fernando Blanco «Asustao» andaba Fernando Blanco el domingo. Y el lunes. Si los jóvenes se iban a la playa o quedaban en casa, malo; aunque al final la abstención pusiera más asequible el escaño de Camilo Nogueira, quein aspiraba a los tranquilizadores 375.000 votos que pretendía. Al cierre de esta edición seguía en Europa, pero a expensas del voto emigrante. Lo de Nogueira era lo mejor para llevarse a la boca (además de los pichos, bebidas y animada charla que allí siempre surge) en la noche electoral nacionalista. Los 4.033 votos de la capital no son para tirar cohetes pero al menos suponen el 11,9% del total (los 5.819 de las generales pusieron al Bloque en tan sólo el 9,94%) y parecería que se vuelve a la senda del 11,49% de las municipales de tan infausto recuerdo. Recuperar el nivel de voto de los tiempos en que enarbolaban el 20,5% de apoyos semeja difícil, pero Fernando Blanco cree que para las autonómicas habrá que contar con el Bloque. La circunscripción única de Galeusca ha revelado que el BNG aguanta mejor el tipo que CiU en horas bajas en Cataluña.