Un embargo pone al borde del cierre a las cerámicas de Monforte y Guitiriz

Luis Díaz
Luis Díaz MONFORTE

LEMOS

ALBERTO LÓPEZ

La CIG acusa a UGT de destruir 52 empleos en Lugo por un contencioso laboral en Ponferrada Una denuncia de la central ugetista por ocho despidos en Villamartín motivó la orden judicial

24 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

La Confederación Intersindical Galega (CIG) da por perdidos los 52 empleos de Cerámicas Arias en Monforte y Guitiriz «gracias a un xuíz de Ponferrada e a instancias de UGT». Las fábricas de esta empresa en la provincia de Lugo, que actualmente están en suspensión de pagos, deberán afrontar a partir de ahora el embargo preventivo de los pedidos que satisfagan sus clientes. La orden judicial pretende garantizar una posible indemnización de ocho trabajadores de Cerámicas Arias en Villamartín, cuyo despido fue denunciado como improcedente por la central ugetista. Los pagos de clientes de las cerámicas de Monforte y Guitiriz, con 28 y 24 trabajadores, respectivamente, serán ingresados en una cuenta del juzgado para cubrir posibles responsabilidades de la empresa por los despidos en Villamartín. «Os traballadores de Monforte levan catro meses esforzándose por saír adiante, e os interventores xudiciais compartían a idea de que as súas fábricas podían ser viables, pero a decisión do embargo preventivo ven arruinar as esperanzas», dijo ayer Xosé Manuel López, secretario local de la CIG. Según su criterio, la medida decretada por el juez de Ponferrada impedirá que los trabajadores de Monforte y Guitiriz puedan cobrar sus nóminas y llevará a ambas fábricas «á liquidación». Xosé Manuel López recuerda que cuando el personal de Arias en Villamartín estaba «en regulación de emprego e cobrando» sus compañeros en la provincia de Lugo «seguiron a traballar con cinco nóminas pendentes, e así foron mellorando a situación de débeda das empresas ata que iste xuíz decreta o embargo preventivo que ven rebentar calquera posibilidade de saír adiante». «A medida resulta desproporcionada porque é moito maior o mal que causa que o ben ou dereito que trata de protexer», subraya el portavoz de la CIG, que culpabiliza al autor de la orden de embargo de la pérdida de los 52 puestos de trabajo. Para el sindicato nacionalista, los trabajadores de Monforte y Guitiriz se ven involucrados de este modo en un conflicto laboral generado en una empresa ajena que nada hizo por mejorar la situación económica de las otras fábricas. Frente al criterio del juez, que entiende que las tres fábricas pertenecen al mismo grupo, la CIG hace hincapié en que cada una tiene su plantilla, su número de identificación fiscal «e deféndese con seus propios medios». Traición sindical «UGT emprega a información da boa marcha das fábricas de Guitiriz e Monforte para facer ampliación da demanda que presentaran en Ponferrada, traizoando así aos seus afiliados nesta provincia», subraya José Manuel López, quien advierte que el personal de estas dos últimas fábricas no trabajará sin cobrar para indemnizar al de Villamartín.