Crónica | Polémica por el pago de una factura en Valdeorras El alcalde de Vilamartín de Valdeorras gastó hace cinco años 179.000 pesetas en dulces de chocolate para invitar a sus vecinos y carga ahora la factura al Ayuntamiento
17 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Manuel Candal, el alcalde de Vilamartín de Valdeorras y también diputado provincial, es un personaje con ideas de lo más curiosas y en ocasiones peregrinas. El pueblo lo tiene como los chorros del oro, con aceras de granito, muy cuidado y con servicios públicos que son la envidia de sus municipios colindantes. Pero en medio de esta gestión, y con el ánimo de agradar y ganarse a sus paisanos, en ocasiones tiene detalles que chirrían dentro de lo que es la gestión pura y dura municipal. A Candal, en el año 1998, por las navidades, se le ocurrió que la mejor manera de felicitar a sus vecinos, no sólo a los de Vilamartín, sino a los de los pueblos de su jurisdicción, era ofrecerles un dulce detalle: bombones. Acudió a un conocido supermercado de la zona con marca de árbol y pidió una importante remesa de cajas de bombones. La factura ascendió de aquella a 179.000 pesetas. Un dinero que el propio alcalde sacó de su bolsillo y abonó al comercio correspondiente. El tiempo fluyó y la factura de los bombones que pasó al Ayuntamiento se iba acumulando en al bandeja de los impagados. Como el tiempo arrecia y prescriben los pagos al cabo de unos cinco años, en el último pleno municipal, el regidor decidió cobrar el dinero que de su cartera adelantó para agasajar a sus amigos y vecinos. Desde los bancos de la oposición socialista, su portavoz, Pablo Deramond, sospechó que lo que era un recibo de pago municipal sin especificar correspondía a algo que sabía a dulce, también políticamente. Por eso, pidió explicaciones. Afirma Deramond que los bombones, en efecto, fueron repartidos por las casas. Se le entregaron las pequeñas cajas a los pedáneos y éstos se encargaron de hacerlos llegar a todos los habitantes. Ahora, esas 179.000 pesetas en bombones se convirtieron en 1.075 euros. La oposición aprovechó el tirón de una factura tan abultada de bombones para preguntar por los criterios que se siguen en el Ayuntamiento a la hora de abonar los recibos. Y el grupo municipal del PSOE planteó que había uno de 759.000 pesetas que se debía a un vecino de Vilamartín que acaba de perder su casa en un incendio. Manuel Candal aceptó la propuesta y, finalmente, el remanente se entregará a este vecino.