Paradela no duda de Esther

LEMOS

Crónica | Apoyo social para exculpar a una acusada de abusos sexuales Los vecinos están seguros de que las acusaciones que pesan sobre ella son falsas y de forma mayoritaria están firmando un documento de respaldo a la tía de la menor

12 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Las imputaciones sobre delitos de carácter sexual con menores son las más reprobadas por la sociedad, por eso resulta inusual lo que está ocurriendo en Paradela. Los vecinos de este municipio están apoyando de manera masiva a Esther Arias, imputada por un presunto caso de abusos sexuales sobre su sobrina. Todos están convencidos de la inocencia total de esta vecina de Mosteirovello, de la que dicen que siempre tuvo un comportamiento ejemplar y a la que aseguran que la niña adora. Los hechos se remontan a la época en la que la imputada vivía con sus padres, su hermano, su cuñada y la hija de ambos en Mosteirovello. Esther llegó a abandonar su trabajo en Paradela para cuidar a sus padres en los últimos años de su vida. Hace aproximadamente tres años su hermano y su cuñada se separaron, por lo que el juez determinó un régimen de estancia de la niña con ambos cónyuges. Al padre le correspondía estar con su hija los fines de semana y la encargada de atenderla la mayor parte del tiempo era su tía. Sus vecinos afirman que la imputada siempre trató con el máximo cariño y respeto a la criatura, opinión que no comparte su madre, que denunció a su cuñada por presuntos abusos sexuales sobre la menor. Las personas que trataban a diario con la familia califican a la madre como «excesivamente protectora» con su hija y advierten ciertos sentimientos de celos de la progenitora por el cariño que la menor tenía hacia su tía. El instinto protector de la madre era tal que allegados a la familia recuerdan cuando en pleno verano la pequeña tenía que retirarse a la cama a las ocho de la tarde por mandamiento materno mientras otros niños continuaban jugando en la aldea. La opinión unánime es que la madre no asumió la separación de su marido y que Esther es incapaz de cometer un acto como el que se le imputa. «A sobriña queríalle moito e eso provocaba os celos da nai», asegura un vecino, que medita las palabras que va a pronunciar a continuación y asevera que «nunca se pode poñer a man no lume por ninguén, pero por esta rapaza penso que casi o faríamos todos». El convencimiento del pueblo de Paradela sobre la inocencia de su vecina es tan grande que los impulsores de recoger firmas a favor de la imputada se están viendo desbordados por la solidaridad de los vecinos. «Empezamos o pasado domingo e tanto en Mosteirovello como en Castro de Rei, firmaron todas as persoas que atopamos nas casas. Agora estamos empezando no casco urbano de Paradela e sucede o mesmo», dice una de las promotoras de la iniciativa que no duda en recalcar que «Esther é inocente». Son pocos los que se atreven a decirlo públicamente, pero todos hablan en voz baja de una presunta venganza por parte de la madre hacia la cuñada. La justicia será la que dictamine de manera definitiva. El juicio iba a celebrarse el pasado 14 de abril, pero se aplazó. De momento la única sentencia que se conoce es la del pueblo de Paradela, que en ese juicio paralelo parece que declara a Esther inocente por abrumadora mayoría.