De Ourense a Monforte, en gallego

LEMOS

Crónica | «Sube ó tren da lingua» Doscientos alumnos ourensanos, de entre cinco y ocho años, participaron en un programa de promoción del gallego y del uso del tren como transporte

11 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

: «Era la primera vez que montaba en tren. Lo que más me gustó fueron los payasos sobre todo Piter que cuando había un túnel decía que era de noche. Tengo ganas de volver a subir al tren porque me gustó todo. Le voy a decir a mis padres que me lleven más en tren. A veces hablo gallego, mi madre me regaló un libro en gallego y estoy acabándolo se llama Las travesuras de Antón» . : «Esta era la segunda vez que montaba en tren. La primera vez fui a una playa pero no me acuerdo cuál era. Lo que más me gustó fueron los túneles porque me escondía de los payasos para que no me vieran y me dieran sustos. Eran muy divertidos y se confundían los nombres. Me gustaría montar en tren más de veinte veces. Normalmente no hablo en gallego, pero sí que lo entiendo». : «Esta no es la primera vez que viajaba en tren ya lo hice una vez, pero era un metro en Bilbao. Lo que más me gustó fue cuando pasábamos por los túneles porque hacíamos que dormíamos y jugábamos. Me gustaría poder viajar en tren muchas más veces y me encantaron los payasos, sobre todo Lolo. Algunas veces hablo gallego, con los payasos lo hice, lo entiendo perfectamente». : «Era la primera vez que viajaba en tren y me gustó muchísimo sobre todo los dos payasos, Lolo y Piter. Del tren lo que más me gustó fueron los túneles porque estaba todo muy oscuro y sólo se veía el tren, pero a mí no me daba miedo. El tren era muy cómodo y me gustaría poder ir en él muchas más veces porque me gustó mucho. Normalmente hablo gallego y lo entiendo todo». ? las 10.25 de la mañana la estación del ferrocarril de Ourense presentaba un color inusual. Cientos de escolares -cerca de doscientos- inundaban los andenes, guardando correctamente las filas, para adentrarse en un pequeño tren, casi un tren mágico de camino a Monforte de Lemos. Para muchos de ellos, cuyas edades oscilan entre los 5 y los 8 años, ésta era la primera vez que subían al tren, mientras otros comentaban (casi resabiados) sus experiencias en esto del ferrocarril, incluidos sus viajes en metro en alguna ciudad de España. El viaje comienza sin incidencias, eso sí con algún otro aviso sobre el comportamiento de maestros y profesores, hasta que Lolo hace acto de presencia en cada uno de los vagones. Se presenta, conoce a los viajeros y avisa: «No tren viaxa o meu amigo Piter que sólo fala en chinés ou galego, asique se non falades chinés, teredes que probar co galego». De repente todo queda a oscuras. Es un túnel. Algunos de los niños descubren por primera vez los efectos de los túneles sobre los trenes. La oscuridad. Se oyen gritos y risas y vuelve la luz. A partir de ese momento, la llegada de algún túnel marca las perspectivas de los jóvenes viajeros. Asombrados por lo inesperado de la oscuridad y por la posibilidad de gritar sin que la profesora sepa, al volver la luz, a quien le corresponde la regañina, el caminar del tren se hace cada vez más apacible. De repente las miradas se desvían hacia las ventanas. «¡El mar!», grita uno de los niños al pasar los Peares. Tras una larga espera llega Piter. Ese hombre que habla gallego y chino. Al principio no entiende, pero enseguida los niños comienzan a contestar en gallego. Entre risas y gritos, el tren entra en Monforte de Lemos. Habían pasado 40 minutos. El regreso Un refresco y una chocolatina. Al bajar del tren los viajeros toman fuerzas. Dentro de la estación les espera un cuentacuentos, concretamente Ana e o tren máxico . Y no sólo eso, un nuevo viajero que les acompañará en su regreso a Ourense. «¡Nenos e nenas!», avisa Lolo, «temos unha visita especial está con nós o conselleiro, ¿sabedes qué é un conselleiro?». Silencio. Celso Currás, el conselleiro de Educación, saluda a los niños y todos aplauden. Celso Curras subió al tren de regreso y visitó durante el recorrido cada uno de los vagones, departiendo entre risas, de unos y los otros, con los niños que a esas alturas ya disfrutaban de los regalos. Los casi 200 escolares que participaban en la iniciativa pertenecen a los colegios Amadeo Rodríguez, O Couto, San José y San Pío X de Ourense y el colegio de Oímbra. Sube o tren da lingua , es un programa organizado por la Dirección Xeral de Política Lingüística en colaboración con Renfe y Caixanova cuyos principales objetivos son conocer la lengua gallega de una manera lúdica y divertida; además de ampliar la información de los escolares sobre el tren como vehículo de trasporte. El conselleiro aprovechó la proximidad del Día das Letras Gallegas para participar en la iniciativa de ayer que reunión a cerca de 200 escolares de los 12.400 que participan en toda Galicia. «¿Podemos voltar mañá?», pregunta al regreso uno de los niños. Parece que la iniciativa ha dado resultado. Por el momento.