Crónica | Primera visita institucional a Ourense de la ministra de Agricultura La presencia de un miembro del Gobierno de Zapatero en O Ribeiro despertó expectación al visitar la Feira do Viño tras un almuerzo de trabajo con Touriño
01 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?on varias horas de retraso sobre lo inicialmente previsto por los dirigentes de Ribadavia, Elena Espinosa, la nueva ministra de Agricultura, llegó a la capital de O Ribeiro con puntualidad británica para participar y respaldar la Feira do Viño. Lo hizo con un flamante traje de chaqueta, color blanco roto, según las últimas tendencias de moda o si se prefiere, con el beige de toda la vida. Y por si la ideología, de izquierdas en este caso, tuviese color, coincidió en los tonos y casi en el diseño con las dos concejalas del grupo de gobierno. Entró por su propio pie en la plaza Maior, dando ejemplo al respetar la prohibición de aparcar en la parte antigua de la villa y fue recibida con los sones más tradicionales del grupo de gaitas Virxe do Portal. Allí la esperaba un mundo de incondicionales, de los que no lo son tanto y de los que no se querían perder la foto. Ya lo dijo Alfonso Guerra, que el que se movía no salía y más de uno y de una no perdieron paso durante todo el recorrido. En su primera visita institucional a O Ribeiro fue profeta en su tierra: recibió de manos de la hija de una concejala socialista un ramo de flores, repartió besos a diestro y siniestro, entre los miembros de la corporación, al presidente del consejo regulador y a todos aquellos que quisieron verla de cerca, y firmó en el libro de honor del Ayuntamiento, agradeciendo su elección para asistir a la Feira do Viño. Un poco nerviosa, le cambió por unos segundos el nombre al alcalde de Ribadavia, llamándole Carlos en vez de Marcos al principio de su intervención, pero no vaciló al destacar su gran satisfacción como gallega por estar en su primer acto oficial como ministra en Ourense. Recorrió uno a uno los puestos de los participantes en el certamen, donde dedicó especial atención, en el de la Cooperativa, a conocer las características de los tostados y tuvo tiempo también, sin perder la sonrisa un momento, de interesarse por la primera página de Internet de Galicia dedicada a la vitivinicultura. Las negociaciones de España en la Unión Europea y las producciones de tabaco, algodón y lúpulo también fueron recordados por Elena Espinosa, el cargo es el cargo, que se despidió de la provincia con una comida, en el pazo de Esposende, con los cargos institucionales del PSOE de Ourense. Reunió allí a medio centenar. En el menú le incluyeron entremeses, lubina a la plancha, carne mechada y para los postres dos opciones: tarta de queso o de galletas, caseras y buenos vinos de la denominación. Ella no, pero los que no quisieron perderse el ágape tuvieron que poner de su bolsillo 40 euros cada uno. Sin tiempo casi para disfrutar de amigos y familia regresó a Madrid donde hoy repite celebración, el aniversario 125 del PSOE.