Entrevista | Óscar López Alba Afirma que el primer paso para la rehabilitación del casco histórico es redactar una ordenanza que fije las pautas para una restauración que afecta a numerosos edificios
15 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Una semana después de la apertura de la oficina de rehabilitación del casco histórico de Sarria los vecinos comienzan a recabar información. El arquitecto Óscar López es el responsable de los proyectos y espera que los ciudadanos se acerquen a preguntar para dar la mejora alternativa a cada caso. «Los peregrinos recorren todo el casco histórico, por lo que es vital que se lleven una buena imagen», dice. -Bien. Abrimos la oficina y ya estamos recopilando la máxima información posible para redactar cuanto antes la ordenanza. Al contar con otros centros de trabajo como el de Vilalba ya es una ventaja. -¿La gente se está acercando a informarse? -Poco a poco van empezando a hacerlo. Es importante que se acerquen para conocer todos los datos. No hay que olvidar que se trata de un acuerdo ya firmado y que este año ya vamos a tratar de realizar la rehabilitación de entre 20 y 25 viviendas gracias a las aportaciones de Xunta y Fomento. -¿Son complicados los trámites? -Todo lo contrario, son muy sencillos. Una de nuestras ocupaciones principales es darle a la gente las mayores facilidades. Se trata de coordinar la rehabilitación de cada edificio valorando unos criterios estéticos. -¿Tiene algo especial el casco histórico sarriano? -Más o menos como el de otras ciudades con historia. Lo que sucede es que en el caso de Sarria hay que considerar que los peregrinos, desde que llegan a la escalinata hasta que salen de la villa por la Torre del Batallón, recorren el casco histórico prácticamente completo. Esto quiere decir que es fundamental que se cuide al máximo para que tantos miles de visitantes se lleven una buena imagen de la localidad. -¿Hay muchos edificios que se puedan considerar emblemáticos? -Desde luego. Está el caso de la Torre que es fundamental por su arquitectura y ubicación, o el del viejo Casino, sólo por citar dos. Resulta evidente que la calle Maior, la de los anticuarios y Marqués de Ugena cuentan con varias edificaciones de un gran valor en todos los sentidos que hay que cuidar al máximo en su restauración para que recuperen la imagen que realmente se corresponde con su valor artístico y monumental.