LA TRIBUNA | O |
06 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.APOSTA hemos dejado pasar un mes desde que el mandamás en el Xacobeo en curso ha dejado constancia en una entrevista periodística de que los cuatro principales hitos de las celebraciones en la provincia de Lugo habrían de tener lugar en A Mariña, Lugo capital, Monforte y, cómo no, Vilalba. Y así lo hicimos para dar un tiempo más que prudencial a que algún representante público, alguna asociación, colectivo o partido político que tanto dicen defender los intereses sarrianos saliera a la palestra. Baldía y frustrante espera. Lo primero que llama la atención es que en las celebraciones del Xacobeo para nada se tenga en cuenta a la localidad de mayor rango en Galicia, luego de la propia Compostela, en el Camino Francés, dicho sea de paso, el itinerario escogido por el 95% de los peregrinos y siendo Sarria el punto de partida de un porcentaje muy elevado de ellos por mor de la distancia que sirve para obtener la compostelana a los caminantes. Lo segundo, ciertamente grave y preocupante, es el poco peso específico que Sarria tiene en las altas esferas del poder autonómico y la total despreocupación que en esta materia de los representantes políticos locales y propias instituciones. Puede pensarse que tenemos lo que nos merecemos y que así nos luce el pelo. Resulta inconcebible el olvido de Sarria en las programadas celebraciones antedichas, como resulta deleznable que al conselleiro Pérez Varela nadie le haya saltado a la chepa. Nadie. Ni un político sarriano, ni una asociación de las que tanto abundan últimamente ni el propio Ayuntamiento. Nadie le ha recordado que O Cebreiro, Triacastela, Samos, Sarria, Paradela y Portomarín tienen auténtico significado jacobeo, tanto histórico como actual, que el Camino de Santiago no es una mera correa de transmisión hacia Santiago, sino un fin en sí mismo.