TRIBUNA | O |
09 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.SON MUCHOS los comentarios acerca del Plan Galicia en su primer cumpleaños, pero ni una sola palabra en torno a su escasa repercusión en la mejora de ese gravísimo problema de desequilibrio territorial y de cohesión social entre la Galicia interior y la atlántica, del que Monforte y su hinterland son víctimas destacadas; y aunque ambos son beneficiarios en infraestructuras, son necesarias otras actuaciones. Uno de los problemas más preocupantes de una comunidad es la regresión demográfica y el envejecimiento de la población, porque son reflejo de un deficiente nivel de vida (paro, baja renta individual y familiar, falta de expectativas, etcétera). A este respecto son elocuentes las siguientes cifras, elaboradas a partir del Instituto Nacional de Estadística. De 1970 al 2003, la provincia de Lugo, sin la capital, ha perdido 90.143 habitantes, lo que supone una bajada del 25,08%; si computamos los diecisiete municipios del sur, el porcentaje es del 33,79, y si nos limitamos a los seis más próximos a Monforte, la pérdida es del 48,63%. Y la tendencia es del mismo signo. Por esta misma causa, Lugo ha perdido en las tres últimas elecciones municipales 52 ediles en 23 concellos, la mayor parte del sur. La gravedad del problema demanda un nuevo Plan Galicia que vertebre sólidamente el territorio.