El sólido edificio soportó sin ningún daño el gran terremoto de Lisboa de 1755

La Voz

LEMOS

30 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

?a celebración de la tradicional festividad de San Blas, el próximo martes, no se verá alterada por las obras de reparación de la cubierta de la iglesia, como ya había adelantado el párroco, quien añade que el grave deterioro de la techumbre no supondrá ningún riesgo para las personas que se encuentren en el interior del templo. «As pedras son moi sólidas e non hai perigo ningún. Actualmente non está todo o peso da cuberta sobre a bóveda, porque os muros seguen soportando a maior parte da carga. O malo sería se o tellado chegase a derrubarse totalmente sobre a bóveda, porque entón si que habería risco», dice el sacerdote. A pesar del deterioro parcial que sufren en su parte superior, los muros de la iglesia conservan una gran solidez gracias a la calidad de la piedra y del mortero con que fueron edificados en su mayor parte. El conjunto descansa sobre una fuerte cimentación practicada en la roca viva. Gracias a esta solidez, la iglesia no sufrió ningún daño en el gran terremoto que destruyó Lisboa en 1755 y que perjudicó en cambio, al Colegio del Cardenal.