Sarria vivió un pleno tranquilo al aplazarse los puntos más polémicos

LEMOS

ROI FERNÁNDEZ

La reciente sentencia de Oural hizo que no se discutiera el tema más delicado El debate se mantuvo casi siempre en un tono moderado, excepto casos puntuales

30 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

El pleno celebrado en la mañana de ayer en Sarria se quedó un poco manco al caerse del orden del día los puntos que a priori podían ocasionar una mayor fricción entre gobierno y oposición. La moción del PSOE en relación con la convocatoria de la comisión de seguimiento para el correcto funcionamiento de las instalaciones y la quema de neumáticos en Oural se presumía como el punto en el que iba a producirse una mayor polémica. La tensión existió en el debate sobre este tema, pero su incidencia quedó muy amortiguada tras conocerse en días pasados la sentencia que revocaba la concesión de la licencia definitiva por parte del Concello a Cementos Cosmos para la quema de neumáticos. Este punto quedó aplazado, pero a pesar de ello los distintos grupos no desaprovecharon la ocasión de recordar asuntos pendientes de otros plenos. Claudio Garrido abrió el fuego acusando al grupo de gobierno de ocultar la información sobre los resultados de los análisis de las quemas e incidió en que habían dado a conocer los datos a raíz de las quejas de la plataforma pro residuos mínimos. José Antonio García destacó que la situación del problema de Oural estaba en un momento importante tras la sentencia, pero mantuvo la opinión que ya había manifestado el grupo de gobierno respecto a la comisión técnica de seguimiento. El alcalde fue tajante al definirla como «un órgano no decisorio y que sólo sirve para ver los resultados. Su papel no es importante desde el momento en que los datos son públicos y están a disposición de los vecinos en el Concello». Momento tenso El portavoz del PP, Fernando Carlos Rodríguez, ratificó los argumentos del alcalde y puntualizó que a su juicio la comisión vecinal no creía al PSOE, aseveración que ocasionó el momento más tenso del pleno al ser calificado por Garrido de «disléxico» por poner en su boca expresiones que no había pronunciado. Las risas del público paliaron la tensión del momento. Después de más de media hora de discusión la moción fue retirada. La aprobación de una subvención al asilo de 24.000 euros también fue objeto de debate. La ex edil de Cultura, Elena Corujo, tomó la palabra para asegurar que habían dejado a su partido sin representación en el Patronato del Asilo. El alcalde le replicó que había sido el propio partido socialista el que renunciara a tener representación. Fernando Carlos apostilló que en el gobierno anterior el partido popular no había formado parte de este organismo y no por ello había insultado a nadie y Corujo finalizó explicando que su grupo abandonó la sesión el día que se debatió la formación del patronato por lo sucedido en el 14-J.