Aquel equipo del PP que resurge

La Voz

LEMOS

ÓSCAR CELA

La seis Los populares lucenses ya tienen cuadradas sus filas y en la Delegación de Defensa están contentos con las solicitudes presentadas por aspirantes a reservistas voluntarios

30 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Las candidaturas parecen claras en el PP. O mucho van a cambiar los vientos estos días o la terna Padilla , García Díez , Susana López está más que fija, al igual que la de Cacharro , Aja y Fernando Carlos Rodríguez . Algunas fuentes del partido afirman que el cacharrismo tiene sus anhelos satisfechos con la presencia del inspirador, de Padilla y de Fernando Carlos; y que la línea más madrileña ha conseguido aupar a Joaquín García Díez al Congreso de los Diputados, sin incertidumbres, como también ha conseguido guardar las espaldas del senador César Aja . La damnificada, queda claro, sería según esas mismas fuentes, la hasta ahora diputada Reyes Costas quien, lejos de aspirar a abrir candidatura, se hubiera conformado con ser la número dos. Bajar un peldaño no resultaba atractivo para encarar la legislatura, después de cuatro años de convivencia con la élite del PP emergente, es decir, Mariano Rajoy y su equipo. En todo caso, ¿se ha perdido del tres mal aconsejada para que diera la batalla por el segundo? El marianismo habría dado sus bendiciones pero... ¿Se crearon demasiadas expectativas con su protagonismo y discurso en el Monte do Gozo? Es probable, hay quien opina que fue un mero trámite para el PP gallego en un momento problemático. Con Costas de vuelta en su atareado bufete, desvestir un santo en el Parlamento de Galicia para vestirlo en el Congreso es una apuesta fundamentada, porque cualificadas voces en el PP lucense aseguran que Susana López es probablemente la mejor diputada de su grupo en Santiago y bien vista entre alcaldes del sur provincial. Otro que resurge en su proyección política es Luis Lamas , probablemente el número cuatro al Congreso, en una lista donde también se vislumbra a Eugenio Corral . Tendríamos pues a un grupo de personas de la época de García Díez como alcalde (por entonces Rajoy le había echado una buena mano con las obras de la peatonalización, como hiciera con Manuel Cabezas en Ourense). Joaquín García Díez, incluso, tiene más que la bendición de Manuel Fraga en estos encasillamientos. En la foto de ayer y de hoy sólo falta Xosé Manuel Barreiro , el mejor colocado, de conselleiro y presidente del PP de Lugo, hombre de consensos y acuerdos. Y cambiando literalmente de tercio, los negociados de la Delegación de Defensa de Lugo han estado estos días muy atareados y no es raro ver colas desde primeras horas de la mañana. ¿Serían los interesados en integrar el cuerpo de reservistas voluntarios de las Fuerzas Armadas? Dada la veteranía de buena parte de los que allí esperaban, no iban a reverdecer mucho los ejércitos de España. No, se trata de las personas que están solicitando el certificado se servicio en filas, para la gran mayoría, de los años de mili. Como el Instituto Nacional de la Seguridad Social tiene entre sus normas el computar para los funcionarios dicho periodo como cotizado, a efectos de jubilación por ejemplo, muchos lucenses han optado por pedirlo, por ver si adelantan unos meses para el cobro del retiro. Parece que la gracia administrativa no es para todos, pero los sindicatos animan a reclamar, convencidos de que una discriminación entre ciudadanos no pasará ante los tribunales. Esto ha provocado que la Delegación de Defensa, allí donde venía atendiendo cada día a un puñado de personas, ahora se vea colapsado por 60 o 70. Estos licenciados están a lo que están, pero el comandante Luis Gallego aclara que ha habido solicitudes para reingresar en las Fuerzas Armadas como reservista voluntario. «Nos sorprendió la respuesta, tenemos mucha más gente de la que esperábamos», señala el mando que gestiona el área de reclutamiento en Lugo. Anteayer finalizó el plazo de recepción de solicitudes y hay 16 en Lugo: 15 hombres y una mujer. En Ourense se han recibido las de 14 hombres y dos mujeres; en Pontevedra 26 hombres y 12 mujeres y en A Coruña 33 varones y 12 mujeres. Podían concurrir personas de entre 18 y 53 años para el caso de tropa y hasta 58 años si se trata de puestos para suboficiales u oficiales. No van a ir a destinos operativos pero sí podrán prestar servicios en áreas de informática, administración, económicas, información, parques y almacenes o material de campaña. Este año hay 340 vacantes, pero, aviso a los que todavía entonan el Ardor Guerrero , esto promete y el año próximo puede que haya muchas más.