El aumento de la productividad está relacionado con la escasa capacidad de creación de empleo El bajo nivel de convergencia con la UE evidencia un notable retraso
14 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.La mejora de la tasa de actividad, la reducción del paro y el crecimiento del número de empleados son la base del desarrollo económico. De un país, de una comunidad autónoma o de una provincia. Ourense, según el balance 1995-2202 de la Fundación de Cajas de Ahorro Confederadas, no cumple, precisamente, estos requisitos. Fue una de las cuatro provincias españolas (junto a Lugo, Léon y Asturias) que registró un crecimiento del empleo inferior al 10%, a lo largo de siete años. Un 6,61% deja a la vista la escasa capacidad de Ourense para crear puestos de trabajo. Poco empleo El dato choca con la conclusión referente al alto nivel de productividad (ocupa el quinto lugar, por arriba, en el ránking nacional). En todo caso, se trata de un fenómeno provocado por la disminución del empleo y, lejos de constituir una buena noticia, se trata de una cuestión preocupante. Los autores del estudio Balance económico regional 1995-2000, Julio Alcaide Inchausti y Pablo Inchauiste Guindo, dejan claro en su interpretación que las mejores posiciones en cuanto a la productividad aparente no las ocupan, precisamente, las provincias más desarrolladas. Productividad En este sentido, hay que analizar el contexto regional pero también la evolución de los empleos. Cuando estos descienden, como ocurrió en Ourense del 2001 al 2002, dicen los analistas, la disminución «proporciona la sorpresa de una mayor productividad aparente del factor trabajo». Respecto al PIB, Ourense fue la cuarta provincia española en la que menos creció este indicativo entre 1995 y el 2002 (22,01%). También fue en la que menos aumentó el número de empleos en el mismo período (con un 6,61%). De ese modo, Ourense se queda a la cola de España en lo que a crecimiento económico se refiere. El retraso de la provincia queda patente también en el análisis de la convergencia (desde la óptica de la economía española) con la Unión Europea. Ourense tuvo en el 2002 un índice inferior al 75%: el 72,27% por debajo de la media gallega (79%) y la española (90%). Así, los ciudadanos ourensanos disponen de un 38% menos de dinero que un europeo medio, la diferencia más acusada de Galicia. Mientras el español medio es sólo un 10% más pobre que el resto de la Unión Europea, el ourensano está todavía a mucha distancia. En ese sentido, en este rincón de Galicia no hay demasiada integración. Peor, únicamente, están en el sur. El índice de convergencia baja todavía más en Jaén, Cádiz, Córdoba, Granada y Badajoz.