Crónica | Un localidad dividida Conseguir declaraciones de los vecinos sobre las polémicas que marcan la actividad del consorcio es una tarea imposible. Todos se remiten a los portavoces de las asociaciones
10 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?Pregunte alá, que eu non sei, iso é cousa dos do outro lado». Mal empezamos. La mujer que atiende la cantina del barrio de Torrón, uno de los cuatro de Os????Peares y el que pertenece al municipio de Pantón, dice que haríamos mejor en cruzar el puente y preguntar en la otra orilla si queremos saber si los vecinos de Os Peares creen que el consorcio está sirviendo para algo. Llegamos con el objetivo de pulsar el ambiente del pueblo y hacer cinco entrevistas al azar con otros tantos vecinos que nos sirvan para ilustrar el reportaje de balance sobre los cuatro años del consorcio. Al primer intento, agua. Sin embargo, al otro lado del río Cabe el aviso de la mujer de Torrón parece tener sentido. En Casdavil (A Peroxa) hay mucha más actividad. Se ve gente entrando y saliendo de un pequeño supermercado, una farmacia, letreros de una casa de turismo rural... Así que entramos en el supermercado, nos presentamos y preguntamos al azar: «-¿Está satisfeita do funcionamento do consorcio? -O consorcio só valeu para dividirnos a todos.» La aludida no duda ni un segundo. Pero en cuanto ve la cámara de fotos y oye que le preguntamos su nombre, para en seco y nos pide que hablemos con otros, que ella no quiere líos. El resto de los clientes se esfuman. Segunda intentona en balde, aunque esta vez nos proponen que sigamos calle arriba y preguntemos por una persona en concreto. Andamos un poco más en paralelo al río Búbal. Antes de llegar al límite entre A????Peroxa y Carballedo entramos en un ultramarinos. Presentación, pregunta y respuesta rápida. «Todo o que aquí se fixo foi gracias a que o pedimos os veciños, non nolo regalou ninguén e menos os alcaldes, que, fóra do da Peroxa, nin os coñecemos». ¿Nombre, foto? «Ai non, iso non». Le preguntamos por la persona que nos habían recomendado en nuestra anterior parada, y responde con cara de extrañeza: «Esa é unha das que ten a culpa de todo».