Rodríguez advierte de que no cederá a la presión de UGT aunque le cueste el cargo

La Voz L. D. | MONFORTE

LEMOS

ROI FERNÁNDEZ

El alcalde monfortino culpa al PP de una hipotética condena judicial por el despido de la presidenta del comité La coalición de gobierno apunta que el conflicto laboral tiene tintes políticos

24 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

El alcalde de Monforte, Severino Rodríguez, y el primer teniente de alcalde, José Tomé, ofrecieron ayer una rueda de prensa conjunta con el propósito de dejar claro «definitivamente» que el preaviso de finalización de contrato fue una decisión de BNG y PSOE -coaligados en el gobierno municipal- cuya única lectura corresponde «ó cumprimento da legalidade». Severino Rodríguez precisó que no se ha despedido a Trinidad López, sino que se le ha notificado la finalización de un contrato eventual con los 15 días de antelación que marca la normativa laboral. Si no fuese así, explicó, «o contrato pasaría a ser indefinido e estariamos consentindo que se violase o dereito dos cidadáns a optar a unha praza en igualdade de oportunidades». «Non imos practicar o favoritismo que imperou no concello e o que queira que as cousas sigan como antes que non conte con nós. Impediremos calquer privilexio inda que o goberno, e eu como alcalde, teñamos que pagar un precio», declaró. Según el alcalde, si existe algún fraude en la cancelación de la relación laboral de la presidenta del comité con el Concello «é anterior a nós, e deso deberían falar o PP e Iniciativa Galega». En el supuesto de que la denuncia anunciada por UGT prosperase, y hubiese que contratar indefinidamente a Trinidad López, «será polo que dedicidiron os anteriores responsables municipais», prosigue Severino Rodríguez. El líder del BNG dio a entender que durante el mandato de Nazario Pin se consintió que la técnica de empleo trabajase en el concello en los periodos comprendidos entre la finalización de su contrato y la renovación de la subvención correspondiente por parte de la Xunta. «Si no pasado existiron determinadas prácticas ilegais é responsabilidade de quenes as cometeron, nós non imos facelo, dijo el alcalde, que entiende que el caso de Trinidad López «é un dos primeros pratos rotos que temos que pagar da herencia que nos deixaron, con outros moitos que virán». Desde su punto de vista, hay un intento «intencionado» de ofrecer ante la opinión pública una imagen de división en el equipo de gobierno y de magnificar un problema individual. «Se cada vez que remata un contrato se fai esto, vamos a estar así todos os meses». Severino Rodríguez descartó que pueda haber una negociación con UGT, ya que -manifestó- lo que pretende el sindicato «vulnerar o principio de igualdade de oportunidades, que é un dereito fundamental dos cidadáns».