Terra adentro La peña ferroviaria monfortina O Churrasco celebró un encuentro gastronómico en torno a una mesa de Foilebar, en tierras de O Incio
18 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.El verano se despide con calores en el sur lucense y todo vuelve poco a poco a su grado habitual de actividad. Pero el estrés posvacacional -aunque pueda haber algunos casos- no parece que esté haciendo muchos estragos por aquí. Por una parte, el verano termina en estas tierras con múltiples fiestas y romerías que hacen más llevadero el cambio de estación. Por otro lado, aquí hay mucha gente que en cualquier época del año sabe reunirse para pasar un buen rato de asueto con los amigos. Es el caso, sin ir más lejos, de la peña O Churrasco , formada por un grupo de ferroviarios monfortinos que juegan conjuntamente a la bonoloto y que de vez en cuando disfrutan de un cita gastronómica. La más reciente fue en Foilebar, en el municipio de O Incio., De cocinera ejerció Beba , quien se encargó preparó un suculento jabalí que fue degustado por Miguel , Leopoldo , Pampín , Carlos Conde , Carlos Rueda , Julio y J osé Antonio . En los sorteos, de momento, no obtienen premios multimillonarios, pero ello no impide que se lo pasen muy bien. Los numerosos monfortinos que aprovechan estos días de bonanza para recorrer el paseo del Malecón notarán desde ahora un importante cambio en el paisaje. Ayer por la tarde cayó derribado el muro de hormigón que fue construido recientemente junto al puente viejo. Por lo menos, fue demolido el tramo más próximo a la centenaria construcción, que tantas quejas y protestas ha venido despertando en los últimos meses. Ahora que ha caído por tierra algo que, en opinión de muchos, nunca debió llegarse a levantarse, será cuestión de ver la solución que los técnicos aplican para respetar el entorno del puente y para adaptar a la importantancia histórica y monumental de esta paraje las obras de reforma de las márgenes del Cabe. Los paseantes asiduos del Malecón -entre los que tengo que contarme obligadamente- tendrán sin duda un motivo más para observar las obras con curiosidad durante los próximos días, o más bien durante las próximas semanas. En cualquier caso, lo que se puede asegurar con bastante certeza es que los huesos del maestro de obras Pedro Rodríguez de Remberde, que levantó el puente de Monforte allá por el siglo XVI, podrán descansar de nuevo en paz.