La lotería de los maestros

Benigno Lázare LUGO

LEMOS

Crónica | Jornada anual de asignación de plazas

03 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Para 274 maestros de la provincia de Lugo el sorteo de Navidad no es el del 22 de diciembre sino el que se celebró ayer, y el premio de la lotería consistió en cambiar durante el próximo curso un destino en Folgoso, Negueira o Cervantes, por ejemplo, por otro en cualquier colegio de la capital, bien ubicado, sin grandes conflictos internos y con sesión única. Ese supuesto sería para la mayoría el premio gordo, o que le concediesen alguno de los primeros destinos de la lista que cada profesor sin plaza llevaba bien ordenada al acto que se celebró en la sala del edificio de la Xunta, desde las nueve de la mañana hasta pasada la una de la tarde. Con total normalidad, como relatan en las crónicas durante las jornadas de elecciones, los más de cien maestros en propiedad que integraban el colectivo de plazas suprimidas, los 144 del de provisionales y otros 21 del de prácticas, fueron pidiendo destino, por este orden, entre las posibilidades que se les ofrecían. El acto lo abrió a primera hora el delegado de Educación, que aseguró que este año todos los provisionales tienen plaza. Una representante de la CSIF dijo que en los últimos años no suele haber reclamaciones ni problemas significativos, a la vez que elogió la labor organizativa de la jefa de personal de Primaria, que lleva los listados claros y se evitan conflictos. Al margen de los aspectos formales del sorteo, los sindicatos critican la situación de estos colectivos de profesores. En el caso de los que tienen su plaza suprimida, a muchos la asignación anual les evita tener que recorrer en coche diariamente hasta 100 o 150 kilómetros, pero viven en la indefinición de no conocer el destino hasta unos días antes del comienzo del curso. De poco le sirven a Gloria los 24 años al servicio de la enseñanza pública. Un buen día suprimieron su plaza y ahora lleva varios cursos concurriendo al sorteo que se celebra siempre por estas fechas. Un hombre que roza la jubilación pregunta con evidente nerviosismo cuánto durará el sorteo. Es el padre de una maestra novata que figura en los últimos lugares de la lista del colectivo de prácticas. A su lado, otro hombre poco más joven bromea con el nuevo destino: es un «suprimido», que se quedará en Lugo.