De Correos a la galería

C. de la Torre MONFORTE

LEMOS

Reportaje | Descubrir el arte a los cincuenta Daniel Lodeiro recuperó, tras su jubilación, su vocación por la talla en madera. Estos días expone por segunda vez sus cuadros y esculturas en la Casa da Cultura de Monforte

27 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Entre las piezas de la exposición que estos días acoge la Casa da Cultura de Monforte destacan dos pequeñas tallas en madera. Un Cristo y una flauta totémica que no están a la venta por el contenido emocional que suponen para su autor, Darío Lodeiro Torres, que asegura las hizo con tan sólo 11 años. Y es que este vecino de Castroverde -monfortino de adopción desde hace treinta años- nació artista. En su aldea, Santiago de Meda, esculpía las paredes de barro imitando retablos de iglesia, aunque su mayor afición fue siempre la madera. Con 18 años y a punto de ingresar en la escuela de artes y oficios de A Coruña le ofrecieron un puesto de interino en la oficina de correos de Monforte y su vena artística se congeló. Fue la jubilación, hace cinco años, la que le devolvió el tiempo y la inquietud por la talla. Madera, sobre todo Pero sus inquietudes artísticas fueron más allá y cuando unos problemas de salud le impidieron tallar descubrió la pintura. Utiliza técnicas mixtas de acrílico y ceras pero siempre pinta sobre madera y hasta los marcos los hace y decora él mismo. En sus cuadros interpreta cosas que ve y sobre todo que imagina. Ciencia ficción, cascadas de color o metáforas sobre el bien y el mal son algunos de los temas de los cuadros que el propio Darío Lodeiro describe y comenta para los visitantes. Este entusiasmo descriptivo lo emplea también cuando habla de sus tallas. Muchas de ellas son raíces de árboles que estuvieron enterradas durante años y en las que él encuentra expresiones artísticas variadas. Un tullido cuyo cuerpo es una raíz de cerezo, un hindú rodeado por hasta cinco caras en las siluetas caprichosas de la madera que lo moldea, un perro dragón o un camello. Estas son algunas de las figuras que Lodeiro descubre y que él simplemente resalta colocando la raíz sobre un pedestal o con un sencillo toque de cincel. Esta es su segunda exposición en Monforte y asegura que la gente se demuestra bastante interesada por su particular manera de hacer arte. Y es que su imaginación parece un manantial con muchas historias por fluir. Inquietudes que, según asegura, le servirían para hacer guiones de cine de ciencia ficción y aprovechar uno de los temas recurrentes en su obra, los marcianos.