Descanso a orillas del Sardiñeira

C. Cortés | C. Rueda MONFORTE

LEMOS

Los 21 kilómetros que recorre este río de O Saviñao invitan a los paseos, el baño y la pesca Hasta 18 molinos llegaron a fabricar harina aprovechando este cauce

22 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

? Saviñao tiene en el cauce del río Sardiñeira una mina para el turismo rural. Los 21 kilómetros que recorre este río desde su nacimiento en Paradela hasta su desembocadura en el Miño dejan parajes idóneos para el senderismo, el reposo, el baño o la pesca. Un incendio forestal dañó gravemente una buena parte de este cauce, aunque buena parte de los rincones de mayor interés se salvaron del fuego. El río Sardiñeira abandona enseguida Paradela para entrar en O Saviñao por la parroquia de Rebordondiego. Después de un recorrido intrincado que atraviesa todo este municipio de este a oeste se une con el Miño entre las parroquias de Rebordaos y Ribas do Miño. Su cauce es estrecho y sinuoso, y en sus dos últimos kilómetros discurre encajonado entre rocas. A cuatro kilómetros de la desembocadura, este río discurre de forma pausada y entre prados. Este tramo es el más fácil de visitar. Aquí, en la orilla izquierda se encuentra un restaurante llamado O Recreo con un recinto acondicionado como zona verde y de juegos. El establecimiento saca partido al río con una zona preparada para el baño, una pequeña piscina, un parque infantil de juegos y una balsa en la que los visitantes pueden pescar truchas de la piscifactoría que utiliza el restaurante para su cocina. Fabricación de harina En O Recreo se encuentran los restos de uno de los molinos de harina que funcionaron en tiempos a lo largo del Sardiñeira. Este río llegó a dar trabajo a un total de dieciocho molinos, de los cuales sólo se conservan vestigios de una pequeña parte. La riqueza que generaba la harina es hoy cosa del pasado. Pero el Sardiñeira guarda otros atractivos aún vigentes par alos pescadores, que conocen bien este río porque sus aguas frías son abundantes en truchas de gran calidad. El Sardiñeira recibe aguas de numerosos arroyos, que permiten descubrir senderos alternativos. Entre ellos, el más caudaloso es el Portiño, que nace en el municipio de Bóveda.