Crónica | Rubián celebró un mercado tradicional con participación de artesanos y artistas Las calles del pueblo se llenaron de música, bailes y productos artesanales
14 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.En Rubián se mezclaban ayer los más modernos tractores con un afilador recién sacado de la época medieval, convivían la venta de éxitos del verano con muiñeiras tradicionales y los puestos de ropa de moda competían con abalorios de artesanía. Era la celebración, por vez primera, de la Feria Tradicional Outrora. Bajo el lema «As raíces do noso presente » el Concello de Bóveda ponía en marcha una idea que llevaba fraguándose ya desde hace cinco o seis años. Artesanía y espectáculo «El objetivo es recuperar una de las ferias tradicionales de finales del siglo XIX. En Rubián las ferias se han celebrado siempre los días 14 y 29 de cada mes, la más importante es la del día 14 y ese es el motivo de que se haya elegido hoy, a pesar de ser lunes, la fecha de celebración de este evento y de que se mezcle la Feria Tradicional con el mercado y la feria de ganado y maquinaria de todos los meses» explicaba Verónica Iglesias, miembro de la organización. Los artesanos y anticuarios se concentraron en los alrededores de la capilla del Divino Ecce-Homo, la parte más tradicional de Rubián. Más de una decena de puestos ofrecían productos de todo tipo, desde marquetería o heráldica hasta bolillos y licores artesanales. «Nos pusimos en contacto con la Asociación de Artesanos de Monforte y con la Asociación de Anticuarios de Sarria, a mayores hay también un puesto de Trives y otro de Triacastela» comentaba Verónica. Además de los puestos de productos tradicionales, el día estuvo amenizado con un completo programa de actuaciones. A las once de la mañana, el grupo Lemavos na Brétema daba un concierto en la capilla, a continuación un pasacalles a cargo de la banda de Gaitas Municipal de Bóveda animaba a los visitantes. No faltó tampoco el teatro: un afilador y unas lavanderas caracterizados de la época recorrieron el entorno de la feria recreando escenas cotidianas de la vida de nuestros antepasados y el grupo de teatro Viravolta deleitó a los presentes con un espectáculo de títeres. Los bailes tradicionales llegaron a media mañana de la mano del Grupo de Danzas Municipal Augadora y la música y la fiesta continuaron hasta el mediodía con la actuación de una charanga por la feria. La tarde estuvo dedicada a los niños, que disfrutaron de un taller de barro, de una sesión de juegos populares y de la última actuación de los títeres de Viravolta. A la seis y media una quiemada ponía punto y final a la primera edición de la Feria Tradicional Outrora dejando buen sabor de boca tanto a los vecinos como a los responsables de la organización, que afirmaban: «No esperábamos tanta gente, era una prueba para ver que acogida podía tener este tipo de eventos en el pueblo y visto el éxito, el año que viene se volverá a celebrar».