Un paseo por el camino real de O Saviñao

C. Rueda | F. Albo MONFORTE

LEMOS

CARLOS RUEDA

La arquitectura tradicional y los atractivos paisajísticos se suceden en un itinerario de dos kilómetros El recorrido va de la aldea de Fondo de Vila a Santo Estevo de Ribas de Miño

26 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?na ruta de poco más de dos kilómetros permite apreciar una buena parte de los atracttivos naturales y patrimoniales de O Saviñao. El itinerario discurre por una antigua vía secundaria que constituía una de las variantes del camino real que enlazaba Monforte con Chantada. El recorrido empieza en la aldea de Fondo de Vila, en la parroquia de Laxe. Para llegar al inicio del camino hay que salir de Escairón por la carretera C-533 hacia Chantada y, en el kilómetro 5,5, torcer a la derecha por un vial que lleva a Fondo de Vila -a un kilómetro del desvío- pasando por Diomondi y Galegos. Los primeros metros de la ruta discurren por una carretera asfaltada hacia Diomondi. Nada más salir del pueblo, hay que desviarse a la derecha -también por una carretera asfaltada- hacia A Devesa. A los 50 metros, aparece a la derecha la casa grande de Carballeira, un notable edificio del siglo XIX. Tras caminar otros 250 metros por el asfalto, hay que tomar un sendero que arranca a la derecha de la carretera. Éste es el camino real que lleva a Santo Estevo. El camino llanea en los primeros metros y luego desciende de forma suave, adentrándose en un bosque de robles entre muros de piedra cubiertos de musgo. Unos 700 metros más adelante, la senda sale a un claro del bosque y pasa junto a la casa de A Fragua, hoy abandonada, que perteneció a una importante familia local. Frente a este edificio, a unos cien metros, se halla la casa de A Abadía, otra antigua y notable construcción, restaurada en tiempos recientes. En este lugar se divisan unas excelentes vistas del pueblo de Pesqueiras y del embalse de Belesar. El camino sigue bajando entre robles y castaños centenarios durante un kilómetro, hasta salir a una pista asfaltada que da acceso a la iglesia románica de Santo Estevo de Ribas de Miño. Hay que desviarse a la izquierda para llegar al templo, que está sólo a unos cien metros. El paraje ofrece buenas panorámicas de las dos riberas del Miño, la de O Saviñao y la de Chantada. El sendero bordea después la parte posterior de la iglesia, atraviesa un souto de castaños y desciende entre viñedos hasta desembocar en la calzada romana de los Codos de Belesar, muy cerca del pueblo de este nombre.