El salto del chalaneo a la bomba

LEMOS

ALBERTO LÓPEZ

Crónica | José Antonio García, de Inga, elegido nuevo alcalde de Sarria La nacionalista Sabela Caldas llegó a un acuerdo definitivo con los independientes apenas unas horas antes del comienzo del pleno de constitución

14 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Los ciudadanos de Sarria se acostaron, incluso los más trasnochadores, con un alcalde socialista. Desayunaron en idéntica situación y se fueron a comer con el independiente José Antonio Díaz como regidor. «No está todavía nada claro», dijo minutos antes un dirigente del Bloque oliendo ya la tostada y sin despertar todavía el sexto sentido del periodista que sólo barajaba dos opciones, Garrido con el apoyo nacionalista en primera ronda o con los votos de su partido en la segunda. En el pleno todo transcurría según lo previsto en el escrutinio de las primeras papeletas, pero llegó el tercer voto con el nombre de José Antonio García y se escuchó un murmullo entre los numerosos asistentes. «El alcalde de Sarria por mayoría es José Antonio García», dijo con aplomo el secretario Amando Losada y la sala estalló en aplausos. Carmen Conde fue la primera en felicitar al nuevo regidor, algo lógico considerando que ocupan escaños pegados, y a partir de ahí todas las miradas se dirigieron al lugar destinado a los ediles del Bloque. Xosé Luis Castro tenía el aspecto de un cadáver y Sabela Caldas mantuvo el tipo sabedora de que las miradas inquisitoriales de toda la sala se dirigían a ella. Al final el concejal más veterano entregó el bastón de mando a García, que en un escueto discurso agradeció al pueblo de Sarria su apoyo y dio las gracias al anterior alcalde por su trabajo de cuatro años. García prometió trabajar con humildad y gobernar para todos y no quiso decir nada más, ni en el pleno ni a los medios de comunicación. Al finalizar la sesión Sabela Caldas permaneció impasible en su sillón y soportó con entereza todas las lindezas que le dedicaron los ediles del PSOE que pasaban por detrás de ella y que tenían muy claro que su voto había apeado a Claudio Garrido de la alcaldía. «Sempre nos pasa o mismo», decía un militante del BNG, mientras que tanto el segundo en la lista Xosé Luis Castro, como el coordinador comarcal Elías Somoza eran incapaces de contener las lágrimas y mucho menos de mantener una conversación con los periodistas. Claudio Garrido pululaba como un boxeador a punto de besar la lona, pero mantuvo la entereza y dijo que «hay que admitir los resultados. El pacto con el Bloque estaba casi firmado a las 2 de la madrugada y ahora nos hacen esto». El secretario local de los socialistas, Miguel Ángel Fernández, una persona con flema británica era ayer el más expresivo de los suyos. «Es un voto condicionado sólo por asuntos personales. Sabela no quería gobernar desde el primer momento. El viernes de madrugada el acuerdo para un pacto de gobierno era casi total y a las once el coordinador del BNG ya me dijo que se iban a abstener. Es increíble», manifestó. El que siempre se mantuvo al margen, aunque su cara reflejaba la satisfacción que estaba viviendo fue el número uno del PP, Fernando Carlos Rodríguez, que se limitó a declarar que «nosotros siempre dijimos que íbamos a apoyar lo mejor para Sarria y fue única y exclusivamente lo que hicimos». Un veterano militante del Bloque cerró el cuadro tragicómico al llegar a la Plaza Maior y calificar a sus compañeros de partido como «fascistas, habéis conseguido que la derecha vuelva a gobernar en Sarria y no os lo perdonaré nunca».