?esús Ramos Ledo no conoce el desgaste. Las elecciones del domingo sólo han traído cambios para la oposición, porque el PP mantiene sin esfuerzo aparente la cómoda mayoría de siete sobre once que tenía desde 1999. En porcentaje, este partido pierde algo más de dos puntos, pero conserva un abrumador 59,5% de los votos emitidos. Frente a los concejales populares no se sentará esta vez ningún representante del BNG. Los nacionalistas pierden el concejal que tenían y quedan fuera de la corporación por primera vez desde 1987. Su espacio lo acapara el PSOE de José Manuel Dono, que rentabiliza su oposición agresiva sumando un concejal más a los dos que ya tenía. Este candidato mejora en seis puntos los resultados de las últimas elecciones municipales, y no sólo a costa de los votos del BNG. Los nacionalistas perdieron 161 votos, la mitad de los que tenían, y los socialistas ganaron 273 con respecto a su registro de 1999.