Con la gloria bajo el brazo

Xavier Lombardero LUGO

LEMOS

LEANDRO

Los partidos culminan la campaña como la empezaron: prometen, piden el voto y cenan El PP cierra con Fraga y Besteiro, Orozco ofrece gran paella y Branca, cultura

22 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Mientras los candidatos caminan ya con la gloria bajo el brazo y buscan descanso y reflexión, un ejército de electores indecisos se dispone a nominar, una palabra que, a base de televisión y teléfonos móviles, lleva camino de conquistar neuronas juveniles, antes dedicadas a las elecciones y la urna. Los más jóvenes ya ni se inmutan cuando pasa aquella musiquilla de «vota CDS, vota libertad...» en aparente fuera de juego, mientras en la isla lucense los candidatos a alcalde festejan la democracia participativa con mil y una loas al voto: «Habla pueblo, habla...» El caso es que hoy es fiesta de cierre de campaña. Orozco ha elegido una gran paella en el parque del Sagrado Corazón, lugar donde cortó cinta; Branca Rodríguez opta por alimentar el espíritu cultural y pondrá flores a Ánxel Fole, aunque a buen seguro alguna copa caerá después. La nacionalista está harta de las apariciones institucionales en actos del PP. El PP busca baño de masas con el mitin de Manuela López Besteiro y el gran hermano Manuel Fraga , un presidente que ayer al inagurar el conservatorio de música de Lugo presentaba cara de cansado. Tanto acto agota más que los mosquitos de la isla de los famosos. Los chicos de Izquierda Unida dieron por concluida ayer la campaña en una cena a la que asistieron el candidato Carlos Portomeñe y la diputada Marisa Castro . Ellos temen que el juego ajeno acabe por convertir a los ciudadanos en seres acríticos y pasivos, consumidores de servicios, y a las elecciones en elemento formal, un engorro para los partidos. Ellos son pesimistas, otros más conformistas. El retirado Pepe Garalva , en un escrito de alabanzas al presidente de la Diputación no tiene empacho en reconocer que «los que nos gobiernan -del PP se entiende- tienen suficiente poder y sobrados conocimientos para saber qué es lo que precisamos los lucenses». Hemos visto ministros reunidos con los más fuertes, y todos hemos recibido sonrisas. Los políticos nos han dicho lo que necesitábamos, lo que debe preocuparnos y las soluciones. Si alguien los ha escuchado, en teoría estaríamos listos para votar. Reflexionemos.