El secretario de organización del PSOE vaticinó un cambio de gobierno en el municipio El acto de presentación de la candidatura contó con la asistencia de 200 personas
29 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Los socialistas de Quiroga pusieron en marcha ayer su maquinaria electoral. Así, el salón de actos de la Casa de Cultura de la villa fue escenario del acto de presentación del cabeza de cartel de esta formación para los comicios del 25 de mayo, Álvaro Macía. Este jubilado de banca, que se estrena en política, contó con el apoyo del secretario de organización del PSOE, José Blanco, y de los alcaldes de Ribas do Sil y O Courel, Miguel Sotuela y José López Fontal. Asistieron al acto un total de 200 personas.El candidato socialista expuso las líneas programáticas con las que concurre a las elecciones. Así destacó que en caso de acceder a la alcaldía rebajará los impuestos en un 40% e incentivará la participación ciudadana en la toma de decisiones del concello. «Preséntome porque quero devolverlle a liberdade e a democracia a este concello. Quero que os meus veciños nos poidan expoñer tódolos seus problemas e ideas sen que ocurra como na actualidade, onde sae o pelota de turno que lle vai chivar todo o que se di a quen xa sabemos», dijo Macía, -en clara alusión al alcalde popular, Julio Álvarez-.En su alocución al público, se mostró muy convencido de que el PSOE dará la sorpresa en el municipio: «Nos poñemo-la camiseta non para xoga-lo partido e sí para gañalo».El número dos del PSOE, José Blanco, garantizó que una de las primeras medidas en caso de que José Luis Rodríguez Zapatero gane las elecciones, será la conversión de la N-120 en autovía. «Quiroga no será ajena al impulso y a los aires de cambio que proclama la sociedad, y que pronto llevará al PSOE a gobernar España. Por eso es importante que en el Concello entre gente honrada, ya que aquí no hay democracia. De hecho sé de alguna persona que no está en este salón por miedo a que Julio Álvarez le rescinda el contrato que tiene firmado con el Ayuntamiento».Blanco pidió elecciones en Galicia y demandó al PP que pare la guerra. También culpó a Fraga y al gobierno de José María Aznar de perder las ayudas de Europa para paliar el desastre del Prestige.