Disculpen, el AVE no pasará por Monforte

| RAMÓN RODRÍGUEZ VÁZQUEZ | Secretario del sindicato CGT en Lugo

LEMOS

TRIBUNA ABIERTA

21 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Vuelven los políticos a las andadas. Cercanas las elecciones, salen a la calle, organizan comidas, prometen residencias de ancianos y hasta dan por hecha la llegada del AVE. Fomento, astutamente, se calla, porque sabe que su silencio contribuye a engordar los programas electorales, infundiendo ánimos a los alcaldes para que sepan encantar al ciudadano con una golosina nueva y se olvide de pasadas gestiones. Como la promesa del ministro Acebes en las elecciones del 2000: «Monforte mantiene sus opciones a la entrada del AVE en Galicia». Ahora, embobado el personal con el encargo de costosos informes pagados por todos van pasando los años, y nuevas elecciones, y aquí se acaba la vieja historia. Un tren AVE exige una infraestructura muy especial. Los radios mínimos de las curvas se sitúan alrededor de 3.200 metros. La pendiente máxima del terreno por donde va la vía es 15 milésimas (Monforte-Rubián tiene 18 milésimas, Rubián-Oural tiene 23, igual que Monforte-León ). La construcción de nuevos túneles y la especial orografía del tramo Monforte-Ourense suponen un enorme impacto ecológico. No se admiten pasos a nivel. La mención de utilizar el AVE para mercancías es difícil, por no decir alejada de la realidad. Las distancias idóneas para este tren están entre 150 y 750 kilómetros, lo que reduce al mínimo las paradas. ¿No les basta con dejar 35 kilómetros sin posibilidad de coger un tren?¿Llegará el dinero para sufragar los elevados costes de esta nueva construcción? ¿Qué hay del déficit cero que sirvió para privatizar tantas empresas y servicios? Es patético que cuando se acerca la hora de votar, determinados políticos tachen palabras como competitividad, rentabilidad, mercado..., todo lo que se parezca al neoliberalismo puro y duro.Todos hemos tenido un sueño esta mañana. El gran teatro de las elecciones se ha derrumbado. Lo hemos cambiado por una primavera. Los ciudadanos hemos decidido cuál es nuestro modelo de ferrocarril. La potenciación de un ferrocarril convencional de altas prestaciones del que puedan disfrutar un mayor número de usuarios. Gestión pública del mismo. Política de horarios y tarifas adecuadas a las necesidades de la gente. Electrificación de toda la red gallega. Establecimiento de una red de cercanías y reestablecimiento de las paradas en Rubián, Oural o Puebla. de San Julián. Construcción del tramo Lugo-Santiago. En definitiva, lo que queremos es un ferrocarril público y social.