Pretenden que en el futuro el certamen sirva para fomentar la comercialización de productos de calidad y reclaman más atención para la plaza
11 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Los buenos resultados de la primera feria de productos de la temporada de Lugo, celebrada el domingo en la plaza de O Castiñeiro, junto con un magosto popular, fue un gran estímulo no sólo para darle continuidad, sino para tratar de que se convierta en una jornada que facilite la intermediación en el comercio de castañas, según anuncia Enrique Seoane, presidente de la Agrupación de Asociaciones de Vecinos. -¿Resultó todo como lo habían planificado? -La verdad es que hubo más gente de la que esperábamos y nos vimos un poco desbordados. También tuvimos la suerte de que hizo buen tiempo. -¿Ocurrió lo mismo con los expositores? -Estuvieron todos los que se dedican a exportar castañas y marcharon encantados. Como era la primera vez y estamos en plena campaña, trajeron poca mercancía y la agotaron, pero se fueron muy satisfechos. Además, la gente comprobó la diversidad de productos que elaboran con castañas, sobre todo las congeladas, que envían hasta a Japón. También había nueces ecológicas. -A este paso, lo más significativo de O Castiñeiro va a ser la feria? -Es una pena que sólo queden seis castaños centenarios en el recinto, y dos ya son irrecuperables. Sería deseable reponerlos. -También hubo una charla sobre árboles. -Un ingeniero habló de los bosques en general y se mostró contrario al radicalismo en la plantación de especies, pero también insistió en que los árboles caducifolios de ciclo algo más largo pueden resultar incluso más rentables que las coníferas. Hay que respetar las peculiaridades del terreno.