Especialistas de Lourizán experimentan en Chantada con castaños resistentes a las plagas El proyecto indaga también en las posibilidades del cultivo de setas industrial en soutos
25 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Al lado de Chantada estará una de las seis plantaciones experimentales en las que el centro de investigación agraria de Lourizán buscará una planta de castaña resistente a las plagas que desde hace décadas amenazan los soutos. El lugar elegido es una parcela privada de 3 hectáreas que está en Sobreira y en la que se cultivarán variedades de castaño especialmente resistentes y también setas de la variedad boletus. Y es que el segundo objetivo del experimento es demostrar la rentabilidad de la producción combinada de setas, castañas y madera. Francisco Fernández de Ana Magán es el responsable del proyecto. Ayer explicó en una conferencia programada dentro de las jornadas de los productos gastronómicos de otoño en Chantada lo que él y sus compañeros de Lourizán van a intentar en Sobreira. «Escollemos Chantada porque é representativa da Galicia interior distintas das zonas costeiras húmidas pero tamén das áreas mediterráneas quentes do Sil», explica. Sobreira servirá como modelo para medir qué se puede esperar en este tipo de clima de los ejemplares de castanea sativa -el castaño de Galicia- genéticamente seleccionados a lo largo de los últimos años en el centro de investigación de Lourizán, perteneciente a la Xunta. Pero seleccionados, ¿para qué? «Para resistir ás plagas chegadas de fóra que están exterminando o castiñeiro en Galicia», dice el responsable de la iniciativa. El proceso del que nacen los ejemplares que se cultivarán en Sobreira se basa en la selección, pero no en la manipulación genética. Las plantas son híbridos creados con variedades de la misma especie que se hayan demostrado especialmente resistentes a las plagas más frecuentes. Hongos y raíces Las tres hectáreas del souto experimental de Sobreira no tendrán sólo castaños. También se cultivarán los sabrosos boletus, hongos de alto valor culinario capaces de criarse en simbiosis con los castaños. En Lourizán han desarrollado un método que facilita la crianza de boletus en este tipo de bosques. Las setas se nutren de las raíces de los árboles, en un proceso conocido como micorrización del que se benefician tanto la planta como el hongo. El boletus obtiene azúcares del almidón de la raíz, y ésta crece más de lo habitual gracias al soporte que le presta su huésped. El cultivo combinado de setas, castañas y madera tiene un fin obvio: aumentar el valor añadido de los soutos.