Los bodegueros dicen que el SLG sólo busca sembrar discordia

Luis Díaz
Luis Díaz MONFORTE

LEMOS

16 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

La Asociación de Adegueiros da Ribeira Sacra desmintió ayer al Sindicato Labrego Galego (SLG), cuyos responsables habían dado por hecha la dimisión del presidente de este colectivo profesional por una supuesta guerra de precios en la denominación de origen durante la pasada vendimia. El presidente de la asociación, Fernando González Riveiro, precisó que ni ha presentado su dimisión todavía ni dejará la directiva por los motivos a los que se refería el sindicato. «Hace seis meses plantée a los bodegueros que llevábamos tres años con la misma directiva y que iba siendo hora de dar un relevo. No voy a poder seguir por motivos personales y de salud, y eso lo saben todos los asociados», declaró. La convocatoria de elecciones en la asociación, según explicó su presidente, fue aplazada hasta después de la vendimia y no tuvo nada que ver con la política de precios de algunas bodegas de Ribeira Sacra. Fernando González dijo que los argumentos del SLG «se los sacan esos señores de la manga y el único sentido que le vemos es que traten de sembrar discordia en el sector». Desmintió además que exista enfrentamiento alguno en la denominación de origen por la «competencia desleal» de la bodega construida por Horacio Gómez en Doade, como había sugerido el sindicato agrario. En plena vendimia, los responsables de Regina Viarum, la bodega del presidente del Celta, ya tuvieron que desmentir públicamente que estuviesen pagando dos euros por el kilo de uva de mencía, cantidad a la que se refería el SLG para justificar sus críticas de «competencia desleal». La Asociación de Adegueiros da Ribeira Sacra representa cerca del noventa por ciento de la produccción amparada por esta etiqueta de calidad. Mantenimiento Por su parte, el consello regulador, que dio por cerrada esta semana la vendimia en el conjunto de la Ribeira Sacra, destacó el mantenimiento de los precios de la uva con respecto a años anteriores, a pesar de las dificultades por las que atraviesa el sector del vino.