El historiador presentó ayer en la Diputación de Lugo un estudio sobre los dominios de la Orden de Malta en el sur de la provincia
01 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Natural de As Nogais, Luis López Pombo es un historiador autodidacto de amplia experiencia. La encomienda de Quiroga y sus documentos es su séptima obra publicada. -¿Cómo nació su interés por la Encomienda de Quiroga? -Hace dos meses, la Diputación publicó otro trabajo mío, sobre los hidalgos y casas señoriales de la provincia. Al preparar esa obra me encontré con una sorpresa: un protocolo redactado en 1762 por un escribano llamado Felipe Gayo que incluye un catálogo de los documentos guardados en esa época en los archivos de la Encomienda de Quiroga, en el castillo de Torrenovaes. Esos archivos ardieron durante la invasión francesa de 1809, por lo que este catálogo, que reproduzco en mi libro, es la única forma que tenemos de saber lo que contenían esos documentos. Los más antiguos datan del año 1186. En ellos hay muchos detalles de interés para la historia local. -¿Cómo era el pueblo de Torrenovaes en tiempos de la encomienda? -Era una población importante, habitada no sólo por los frailes y los caballeros de la Orden de Malta, que regían la encomienda, sino por muchos vecinos que desempeñaban toda clase de oficios. La actual capital del municipio de Quiroga no era más que una pequeña aldea. -¿Qué territorios poseía? -El dominio de la encomienda era mayor de lo que solemos creer. Sus tierras se dividían en unos 18 partidos o distritos que se repartían por las provincias de Lugo, Ourense y León. La encomienda no tenía jurisdicción civil y criminal en todos ellos, pero sí tuvo propiedades en toda esa zona.