El partido más mágico del Lemos

Xosé Ramón Penoucos Blanco
X. R. PENOUCOS MONFORTE

LEMOS

JOSÉ PARDO

El equipo no se descompuso en ningún momento, a pesar del gol inicial del Endesa, y buscó el triunfo con fe

20 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Los nervios iniciales y el mazazo que supuso ir por detrás en el marcador sólo fueron un mal recuerdo para los jugadores del Lemos cuando el coruñés Hernández Rodríguez indicó el final del partido tras cuatro minutos de interminable descuento. Estaba prohibido fallar y los futbolistas visitantes no lo hicieron. El partido, como suele ser habitual, tuvo sus pequeños detalles para terminar conformando una gran página en la historia del club. La tarde comenzó con drama tras el gol del Endesa, pero el miedo no llegó a transformarse en pánico ya que Fran, otra vez apareciendo en momentos claves, pusiera el tanto del empate en el marcador. En la segunda parte el cuadro visitante supo esperar su oportunidad y tuvo que ser el pichichi, Rober Cotarelo, el que empujara a la red un disparo de Almeida que ya se colaba sin ayuda. «Es el instinto del delantero a machacar para evitar sorpresas», reconoció el delantero apenas un minuto antes del final del encuentro en los micrófonos de Onda Cero Ribeira Sacra. El propio Rober abandonó el terreno de juego para dejarle su puesto a alguien que tenía que estar en el campo en un momento tan importante para el club de sus amores, Taquí. La joven promesa no podía faltar a la cita y Francis, muy cuidadoso con este tipo de detalles como buen amante del fair play inglés, tuvo el detalle de dejarle disfrutar de esos momentos de gloria. Al final apretó el Endesa, pero Roberto no estaba por la labor y fue el muro infranqueable que siempre ha sido para este equipo ayudado por unos compañeros que no dejaron un sólo resquicio a los delanteros rivales.