El alcalde considera que la orden de cierre de la pizarrera de A Campa, notificada el viernes por la Dirección Xeral de Urbanismo, significará «a morte» de O Courel. José López Fontal se reunirá mañana con representantes de la empresa y de los trabajadores para estudiar alguna alternativa a una medida que califica de «provocación» a todo el municipio.
21 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.La explotación minera mantiene 70 puestos de trabajo y numerosos empleos indirectos en una de las zonas más deprimidas de la provincia. «Debe haber algún xeito de compaxinar o medio ambiente e que a xente poda comer», dijo el alcalde. Según su opinión, las consecuencias de la orden de Urbanismo son imprevisibles. «A xente esta moi rebotada. Non lles poden pedir que cuiden o entorno e logo condenalos á miseria», destaca López Fontal. El alcalde sostiene que la Xunta está practicando una «verdadeira persecución» contra O Courel por su pertenencia al PSOE.