El médico Jaime Capellá comentó que la la persona que padece una enfermedad de tipo depresivo, además de sentir una melancolía insuperable, presenta otras manifestaciones tanto físicas como psíquicas. Entre ellas se encuentra la pérdida de vitalidad y del apetito alimentario, del la líbido, aparición del insomnio y en algunos casos indigestiones, estreñimiento y dolores de cabeza. La apatía es uno de los primeros síntomas. La apatía general suele ser el signo más caraterístico de la depresión y se percibe tanto en el trabajo como en la vida familiar y el ocio e incluso puede extenderse al cuidado personal y la higiene. Menos capacidad de concentración y ansiedad aguda. Quienes padecen la depresión corren el riesgo de sufrir trastornos psicológicos graves y los síntomas suelen ser una disminución en la capacidad de concentración, percepción negativa del medio exterior, sentimientos de culpabilidad y autodesprecio. También aparecen delirios persecutorios, alucinaciones y pensamientos de muerte y suicidio. En ocasiones el síntoma más evidente de la depresión es la ansiedad aguda que genera inquietud y agitación. Por lo general, el paciente que sufre una depresición endógena se despierta temprano, con aspecto triste y abatido que suele disminuir o desaparecer a medida que avanza el día. Depresión y mujer. La enfermedad en la mujer se suele dar con frecuencia por trastornos afectivos pre menstruales al ir acompañado de cambios hormonales, por dismenorrea, en la menopausia y después del parto. En el último caso aparece por los cambios endocrinos que se producen tras el parto así como por la adaptación a un nuevo estilo de vida, tanto en ámbito familiar como laboral.