La Confederación Hidrográfica investiga si los trabajos se adaptan al proyecto aprobado Las obras de la minicentral del río Búbal están paralizadas. La orden de detener la construcción de estas instalaciones partió de la Confederación Hidrográfica, que hace dos semanas abrió un expediente contra los promotores de esta central para comprobar si las obras se atienen o no al proyecto que en su día recibió el visto bueno de Industria y Medio Ambiente. Las obras empezaron a complicarse en diciembre al fracasar la primera prueba del sistema de captación de agua para las turbinas.
08 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.La paralización de las obras de la minicentral eléctrica del río Búbal fue confirmada ayer por Unión Fenosa. Esta empresa es la propietaria de la adjudicación de explotación de este tramo del Búbal para la producción de energía eléctrica, pero cedió la concesión a Minicentrales Hidroeléctricas de Galicia en régimen de arrendamiento antes de que comenzase la construcción de las instalaciones. Los representantes de Unión Fenosa creen que su empresa no tiene, por tanto, ninguna responsabilidad directa en lo ocurrido. La orden de paralización llega dos meses después de que trascendiese el fracaso de las dos pruebas de carga a la que fueron sometidas las tuberías de captación de agua de esta minicentral. En los dos casos, el canal de cemento construido para desviar parte del caudal del Búbal y conducirlo a las turbinas de la minicentral se rompió ante el empuje del agua. La primera vez, los técnicos revisaron sus cálculos y no encontraron ningún error, así que decidieron reconstruirlo todo en las mismas condiciones. Cuando ocurrió el segundo derrumbe, optaron por reformar el proyecto y sustituir el canal de derivación por una tubería cerrada de similares características al resto de la conducción que canaliza el agua hasta las turbinas de la minicentral. Lo ocurrido fue denunciado por escrito por el PSOE de Carballedo a la Consellería de Medio Ambiente, que a su vez informó a la Confederación Hidrográfica. El cambio del canal de derivación previsto en los planos por una tubería cerrada supone una modificación del proyecto aprobado. La importancia que la Confederación Hidrográfica conceda a este cambio decidirá el futuro de este proyecto.