XOSÉ RAMÓN PENOUCOS DESDE LA GRADA
25 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Seis meses de competición han servido para aclarar muchas cosas, pero la principal es que el Lemos llega al tramo final con opciones de codearse con cualquiera, es decir se trata de un conjunto competitivo, con sus cosas buenas y malas, con sus rachas positivas y tropiezos inesperados, pero con un espíritu de equipo y una ambición por hacer las cosas bien y algo grande esta temporada que invita a un moderado optimismo. A estas alturas de la competición ningún equipo ha ganado ganado nada, pero sí que hay algunos que o bien ya lo han perdido casi todo o están muy cerca de hacerlo. Conjuntos como Arteixo, Deportivo B, Xove Lago o Endesa, con presupuesos mucho mayores que los monfortinos y que necesitarán un milagro para estar entre los mejores al final de la liga. Lo importante en una competición por etapas no es ganar varias con claridad si luego se está entre los peores en las otras. La clave radica en ser regular y sumar prácticamente todos los domingos. El Lemos está siendo capaz de hacer eso y por lo tanto llega al momento decisivo en la parrilla de salida. Ahora tendrá que aprovecharse del rebufo de sus precedesores y pisar el acelerador para conseguir una de las cuatro pole position en el mes de mayo. Tiene tantas opciones como cualquiera y más ilusión que ninguno.