En pleno parto

La Voz

LEMOS

Uno de los grupos de comadres más llamativos pudo verse en la parroquia monfortina de Ribas Altas, en una parcela situada entre la carretera y la vía férrea. Las figuras escenificaban un grotesco alumbramiento en el que la parturienta, atendida por un ginecólogo más bien inquietante, se alimentaba con un suero a base de calimocho. El lema Esperando aumento, que podía leerse en una pancarta, aludía probablemente a la cuestión de la natalidad y el padrón de habitantes. La ubicación de este conjunto bajo un aparatoso letrero oficial no dejaba de tener una connotación irónica, fuese o no deliberada. Una escena que seguramente llamó la atención de los automovilistas y los pasajeros de los trenes que pasaron ayer por el lugar.