El Entroido Ribeirao vuelve a mudarse

Carlos Cortés
CARLOS CORTÉS CHANTADA

LEMOS

La aldea chantadina de Vilaúxe, abanderada de la recuperación del carnaval tradicional, renunció a celebrar el Domingo Lambedoiro Vilaúxe no aguantó el tirón. La aldea que protagonizó el último resurgir del Entroido Ribeirao falló este domingo a su cita con el «desenterro», rompiendo una racha de cinco años seguidos en la que los carnavales tradicionales parecían haberse recuperado de décadas de declive. En Vilaúxe atribuyen el parón a la falta de jóvenes y de tiempo para preparar los complicados trajes típicos de este Carnaval popular. A eso y a la competencia que a su juicio impulsa el Ayuntamiento de Chantada a través de la Asociación de Amigos do Entroido Ribeirao, que sí organiza sus propios actos en Santiago de Arriba, Nogueira y A Sariña.

28 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Este año falló Vilaúxe y cumplió Santiago de Arriba. La primera de estas aldeas abanderó la recuperación del Entroido Ribeirao durante los últimos cuatro años, pero quiso quedar al margen de la nueva asociación apadrinada por el Ayuntamiento para popularizar fuera de la comarca los carnavales tradicionales chantadinos. De la mano de esta asociación, el Entroido volvió este domingo a Santiago de Arriba, donde llevaba muchos años sin celebrarse. En Vilaúxe esperan más suerte para el año que viene, aunque no descartan apurar los preparativos para celebrar al menos el próximo fin de semana el Domingo Corredoiro. Uno de sus responsables, Juan Carlos González, mostraba ayer su pesar por la caída de Vilaúxe del calendario carnavalero local. Contra lo que pudiese parece, él asegura creer que en cuantos más sitios se celebre este Entroido, mejor será para todos. «A min -dice- non me parece que nos fagamos competencia, como din algúns». El Domingo Lambedoiro organizado por la Asociación de Amigos do Entroido Ribeirao se celebró con un recorrido matinal de una comparsa de dieciséis personas con nueve volantes por Santiago de Arriba, A Sariña y Nogueira. La comparsa no visitó Vilaúxe, porque, según Juan Carlos González, los vecinos de ese lugar rechazaron hace dos meses el ofrecimiento de ayuda que la asociación les hizo: «Dixéronnos que non nos querían alí». Por la tarde, los volantes pasearon sus espectaculares atuendos por Chantada.