El parque arqueológico que nunca existió

F. A. SARRIA

LEMOS

JOHN VAN SCHILT

El plan Val do Sarria-Val do Mao, comenzado hace una década, llegaría este año a su fin si se hubiesen cumplido sus previsiones iniciales Este año se cumple el décimo aniversario del comienzo del proyecto arqueológico Val do Sarria-Val do Mao, que fue planificado para desarrollarse a lo largo de una década. Sin embargo, esta iniciativa impulsada por arqueólogos de la Universidade de Santiago acabó por desaparecer sin haber cumplido todos sus objetivos, que comprendían la creación de un museo, un parque y una serie de rutas turístico-culturales para obtener rendimiento del patrimonio arqueológico de la zona. El profesor Antón Rodríguez Casal, impulsor del proyecto, opina que éste no llegó a realizarse plenamente debido, entre otras cosas, a un «exceso de politización».

08 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

El plan Val do Sarria-Val do Mao inició su andadura en el otoño de 1992 al amparo de una orden de la Xunta publicada en febrero del mismo año, por la que se convocaban ayudas para excavaciones arqueológicas. El ámbito de este plan, que se presentó como uno de los proyectos arqueológicos más ambiciosos emprendidos en Galicia, se extendía por los municipios de Sarria, Samos, O Incio, Triacastela, Láncara, Paradela y Bóveda. El plazo de ejecución del proyecto, según estimaron sus responsables, debía prolongarse por espacio de diez años, por lo que actualmente estaría tocando a su fin si hubiese tenido continuidad. Pero no sucedió así. Entre 1992 y 1993, un equipo de investigadores llevó a cabo diversas prospecciones en la zona bajo la dirección de los arqueólogos Antón Rodríguez Casal y Juan Cano Pan. El primero de ellos abandonó el proyecto a finales del 93. Con Cano Pan al frente, los trabajos siguieron durante algún tiempo, pero de forma discontinua y limitándose al municipio de Sarria. Hacia 1997 cesaron las actividades. Según Rodríguez Casal, que hoy dirige otros proyectos arqueológicos, el plan Val do Sarria-Val do Mao se frustó debido «á falta de financiamento e de coordenación e quizá tamén a un exceso de politización», aunque rehúsa dar más explicaciones. En su opinión, ahora sería muy difícil retomar aquella iniciativa.