El grupo municipal del PSOE, a través de su portavoz, Jaime Vázquez, manifestó ayer su «absoluta» disconformidad con una resolución de la alcaldía por la que se propone el pago de 1.500.000 pesetas (9.015,18 euros) a la interventora, Mónica Legaspi Díaz, «polos traballos extraordinarios levados a cabo fóra da xornada laboral no primeiro semestre do ano en curso». La resolución será debatida en el pleno convocado para el próximo lunes. La propuesta justifica la gratificación por la rendición de las cuentas generales de 1997, 1998 y 1999; la liquidación del presupuesto de 2000 y la preparación del presupuesto de 2001. Alude también a la contabilización de los ingresos de los años 1998, 1999 y 2000, a la depuración contable del periodo 1990-1999 y a la redacción de las nuevas ordenanzas. El portavoz del PSOE entiende que todos estos cometidos son «obligaciones de la interventora y así vienen recogidas en el régimen jurídico de los funcionarios de administración local de carácter nacional». Cumplir con su trabajo La resolución de la alcaldía también destaca que la interventora redactó las bases para la privatización del agua, la modificación del contrato de la piscina y la preparación de expedientes de modificación de créditos, además de su trabajo «na dirección do departamento de intervención a distribución do traballo e o impulso dado ós traballos de recaudación». Jaime Vázquez considera «inaudito» que el Concello conceda pagas extras a un funcionario «por cumplir exclusivamente con sus cometidos» y sostiene que hay tareas por las que se recompensa a la interventora «en las que colaboró el funcionario de O Barco que cubrió la plaza de forma provisional o son competencia del secretario municipal». Para el concejal socialista «no se puede admitir que el PP use fondos públicos para que en la administración se hagan funciones que rozan el partidismo». El PSOE afirma también que recurrirá a los tribunales si se cumplen sus sospechas sobre la creación de una plaza «a medida» relacionada con la intervención municipal.