Dejan en libertad con cargos a los siete rumanos detenidos por el robo de Rubián

Carlos Cortés
CARLOS CORTÉS CHANTADA

LEMOS

La Guardia Civil sospecha que las joyas se las quedó un segundo grupo de presuntos ladrones sin identificar Las siete personas de origen rumano detenidas el martes en Taboada como supuestas responsables del robo de unas joyas en una casa de Rubián fueron puestas ayer en libertad, pero bajo control judicial. En sus declaraciones ante la juez que instruye el caso, los siete negaron haber tenido nada que ver en el robo. El botín todavía no ha aparecido. Los arrestados, que fueron interrogados con la ayuda de una intérprete, entraron en el juzgado a las diez de la mañana y no salieron hasta las tres de la tarde.

25 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Los siete detenidos justificaron su huida de la patrulla que les dio el alto en Taboada por el miedo y el recuerdo de malas experiencias con la policía de Rumanía. Los arrestados viajaban en una furgoneta por la carretera Rubián-Taboada cuando un coche de la Guardia Civil los localizó a la altura de la parroquia de Friamonde (Taboada). Allí comenzó una persecución que terminó en las calles de Taboada. Al detenerse por fin la furgoneta, los guardias detuvieron a cinco de sus ocupantes, pero no pudieron impedir que otros dos huyeran a la carrera. Fueron localizados poco después, escondidos en un invernadero y gracias a las indicaciones de numerosos vecinos que presenciaron sorprendidos los hechos. Ante la juez de Chantada, sin embargo, los detenidos aseguraron que decidieron entregarse voluntariamente al llegar a Taboada, porque se trataba de un sitio poblado que les ofrecía más confianza. Además, negaron saber nada del robo. Las joyas que presuntamente sustrajeron en una vivienda de Rubián aprovechando un descuido de su propietaria, no llegaron a aparecer. Los investigadores sospechan que pudieron entregárselas a unos cómplices sin identificar que habrían huido en otra dirección en un segundo vehículo. Los detenidos, cinco mujeres y dos hombres, fueron conducidos ayer a primera hora de la mañana desde el cuartel de Taboada, donde permanecían desde su detención, hasta el juzgado de Chantada. Tras prestar declaración uno por uno durante más de cuatro horas, la juez ordenó su puesta en libertad con cargos y bajo la obligación de presentarse cada quince días en el juzgado de su lugar de residencia. Sobre uno de los detenidos pesaba una orden de búsqueda dictada en 1996 por un juzgado de Soria. Sin embargo, dado el tiempo transcurrido la orden está ya prescrita. Los siete rumanos emprendieron viaje de vuelta a Madrid, la ciudad en la que viven, a primera hora de la tarde.