La maleza, los desechos y las deficiencias de la señalización restan atractivo a numerosas rutas de senderismo del sur lucense La promoción del turismo rural en las zonas montañosas del sur lucense no sólo tropieza con el deficiente estado de conservación de muchos caminos tradicionales que cayeron en desuso hace años. Tampoco están libres de problemas determinados lugares que fueron acondicionados en tiempos recientes para recibir visitas turísticas y que hoy presentan unas condiciones que no contribuyen a popularizarlos. La invasión de la maleza, la presencia de desechos y el deterioro y la destrucción de las señales indicadoras son obstáculos que dificultan el aprovechamiento turístico de algunos de los parajes más atractivos de la zona.
29 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Los problemas que dificultan la utilización de las numerosas rutas de senderismo de las zonas de montaña del sur lucense no se reducen a la práctica desaparición de muchos antiguos caminos rurales que han caído en desuso debido a la despoblación del medio rural. Son numerosos los parajes de interés paisajístico, histórico o etnográfico donde la presencia de maleza y desechos, unida a una señalización inexistente o deteriorada, reduce considerablemente las posibilidades de aprovechamiento turístico. Entre estos lugares también figuran algunos que fueron acondicionados y señalizados recientemente para recibir visitas. Vegetación. El crecimiento incontrolado de la vegetación afecta seriamente a las antiguas minas de la ruta del hierro de O Incio, que se están volviendo inaccesibles a causa del crecimiento incontrolado de la maleza. Otro tanto ocurre en los yacimientos auríferos romanos de Covas, en Quiroga. El castro de Vilar, en O Courel, restaurado hace pocos años, está siendo invadido de nuevo por los matorrales. Señales. A la escasez generalizada de señales informativas en las rutas de senderismo hay que sumar el deterioro y la destrucción de muchas de las ya existentes. Los letreros de la ruta del hierro, en O Incio, están en buena parte inservibles: de las cinco minas que tiene este itinerario, sólo una conserva un cartel indicador en estado útil. Los efectos del vandalismo se dejan sentir, entre otros lugares, en el Alto da Pedra -en los límites de los municipios de O Courel y Samos-, donde un panel informativo fue arrancado de su soporte y no ha sido repuesto. Residuos. La presencia de desechos estropea algunos de los parajes más atractivos de la zona sur lucense. Es el caso del castro de Miraz, en O Courel -donde yacen los restos de varios automóviles abandonados- o del Alto do Montouto, en los límites del municipio de Quiroga con la provincia de León, donde el paisaje se ve afeado por los vestigios de la actividad de algunas canteras.