Hostelería ecológica en O Courel

C. RUEDA / F. ALBO MONFORTE

LEMOS

CARLOS RUEDA

El bar de la aldea de Ferreirós está construido exclusivamente con madera tallada a mano Entre la cada vez más variada oferta turística de la sierra de O Courel destaca por su peculiaridad un bar situado en la aldea de Ferreirós de Abaixo, cerca de la localidad de Seoane. El bar O Pontón, que sólo abre sus puertas en la temporada de verano, ocupa un edificio perteneciente a una antigua ferrería y ha sido construido y decorado de forma totalmente artesanal, utilizando exclusivamente madera autóctona tallada a mano. Todo la instalación es obra de su actual propietario, Manuel Álvarez.

21 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

El bar O Pontón fue habilitado en uno de los edificios de viviendas que pertenecieron a la antigua ferrería de Ferreirós de Abaixo. Su relación con las tradiciones características de la sierra de O Courel no termina ahí, ya que se encuentra a escasa distancia del camino real, la antigua ruta que atreviesa el municipio de norte a sur y que está siendo recuperada en la actualidad. Por otra parte, el mobiliario del peculiar local está realizado íntegramente con material autóctono. Tanto el mostrador como las mesas, sillas, bancos, taburetes, repisas y demás elementos de que dispone el establecimiento han sido confeccionados artesanalmente con maderas de la zona, con la ayuda de una gubia, una sierra manual y una motosierra. Zona de recreo De la misma manera fue fabricado un palco de música situado en las inmediaciones y un pequeño puente de madera que salva el arroyo de Ferreirós y conduce a una pequeña zona de recreo perteneciente al bar. El lugar dispone de columpios y balancines que también han sido fabricados con madera autóctona. Toda la instalación es obra del propietario de O Pontón, Manuel Álvarez, que no se limita a fabricar elementos de carácter utilitario. En el bar también pueden verse troncos y ramas de rebola -se trata de una variedad de roble típica en la sierra de O Courel- que tienen un carácter puramente ornamental y aparecen tallados con motivos artísticos. El hostelero se dedica además a realizar reproducciones en miniatura de las viviendas tradicionales de la zona, confeccionadas con madera y pizarra, que están expuestas de forma permanente en el interior del bar. Ninguna de ellas está a la venta.