Tres cargos de la Xunta viajaron a Monforte para contrarrestar las críticas del PSOE sobre las casas sociales La proximidad de las elecciones autonómicas no permite relajaciones. Tres altos cargos de la Xunta respondieron, en menos de veinticuatro horas y personándose en Monforte, a las quejas de siete propietarios de viviendas de promoción pública, de las que se hizo eco el PSOE en una interpelación parlamentaria. El director xeral de Vivenda y el delegado provincial de Política Territorial criticaron abiertamente la actitud de los socialistas. Su mensaje no deja lugar a equívocos: «Fraga siempre cumple».
10 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.A las cinco y media de la tarde, el director xeral de Vivenda, José Antonio Redondo, el delegado provincial de este departamento, Javier Basanta, y el responsable en Lugo de la Consellería de Política Territorial, Antonio Boné, aguardaban impacientes en el nuevo consistorio la llegada de los medios de comunicación. Su visita respondía a las quejas por las deficiciencias en varias casas del grupo Val de Lemos. Pero sobre todo a la interpelación del grupo socialista en la que se acusaba al presidente de la Xunta de no cumplir sus compromisos con los vecinos. José Antonio Redondo criticó a los socialistas por ofrecer una visión «sesgada» del problema y «utilizar» a los vecinos como arma política. «Somos sensibles ós problemas de vivenda e máis cando se trata de xente con recursos económicos limitados», dijo el director xeral. Para refrendar el «oportunismo» de la iniciativa parlamentaria del PSOE, el delegado de la Consellería de Política Territorial explicó que el acuerdo sobre la contratación de las reparaciones en las viviendas Val de Lemos fue adoptado el 6 de nero, tres días antes de que se presentase la interpelación. El alcalde de Monforte, quien se incorporó a la reunión poco después de iniciarse, fue más explícito todavía. Nazario Pin afirmó que los partidos de la oposición «siempre van a remolque del Gobierno gallego para ver si cae algo en temas más sensibles». «Da miedo sólo de pensar en verlos al frente de la Xunta», sentenció.